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Don Junípero (Habana. 1869)

El Moro Muza (1859) || El Moro Muza (1869)
Revistas satíricas y humorísticas || Literatura
Este periódico “satírico y literario” se publicó los domingos que van desde el 19 de septiembre hasta el 31 de octubre de 1869 como continuador “provisional” de El Moro Muza, manteniendo la misma estructura y redactores que el semanario al que pretende sustituir, según se señala en su primer número, y seguirá incluso su numeración. Sin embargo, el uno de octubre El Moro Muza reinicia nueva numeración y continúa publicándose simultáneamente a esta época de Don Junípero. Una explicación a esta extraña situación la explica el afamado periodista y poeta satírico español Juan Martínez Villergas (1817-1894) en un artículo bajo el epígrafe “Pido la palabra” que publica en el número 7 de El Moro Muza, correspondiente al 14 de noviembre, en el que señala que el director de la agencia de publicaciones conocida como La Propaganda Literaria había intentado apropiarse de la singular cabecera periodística de la que era fundador y director con motivo de un viaje que había programado fuera de la isla. En cierta bibliografía aparecen ambas cabeceras como las dos empresas periodísticas que Villergas fundó y dirigió en Cuba, sin embargo es atribuida al pintor y dibujante bilbaíno Víctor Patricio Landaluze (1830-1899) la fundación y dirección de Don Junípero ya en su primera época (1862-1867). Además, a Landaluze se le atribuye también la utilización de este seudónimo y el de “Juan Palomo”, nombre que también dará al título del semanario que publicará desde 1869 a 1874. El Don Junípero de 1869 aparece en el momento de la insurrección cubana contra la metrópoli y llevará a cabo una “campaña de propaganda tan encarnizada como ruin” contra la independencia, tal como expresa el prólogo de Lázara Castellanos a la obra Landaluze, publicada por Editorial Letras Cubanas en 1991. Como firme defensor de la causa española, el semanario insertará artículos de carácter jocoso, destacando los dibujos, viñetas y retratos satíricos referidos a los líderes patriotas isleños del propio Landaluze, considerado como el pionero de la viñeta humorística cubana y cuya obra completa está dispersa en una treintena de periódicos y revistas.