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Tierra y libertad. Suplemento (Barcelona)

Suplemento de Tierra y Libertad
Tierra y libertad (Barcelona)
Anarquismo
Revista mensual que se publica como suplemento del entonces “semanario anarquista” Tierra y libertad (1899-1939). Este había aparecido, a su vez, como suplemento de La Revista blanca (1898-1936), siendo ambos dos títulos destacados del movimiento anarquista y libertario, que habían sido fundados en Madrid por el matrimonio formado por los pedagogos, escritores y editores Juan Montseny Carret (1864-1942) –que usó el seudónimo Federico Urales- y Teresa Mañé Miravet (1865-1939) –que usó el de Soledad Gustavo. A partir de 1906 y 1923, respectivamente, pasan a ser editados en Barcelona, que se convertirá en el principal centro anarquista español. Siendo ya órgano de la Federación Anarquista Ibérica (FAI), este suplemento de Tierra y libertad comienza a publicarse en agosto de 1932. La colección de la Biblioteca Nacional de España contiene las entregas número 11 y 12 (de junio y julio de 1933, respectivamente) y la 18, que probablemente fue la última y de carácter trimestral, pues corresponde a los meses de enero, febrero y marzo de 1934, apareciendo tras la suspensión de la que sería objeto tras la insurrección anarquista de diciembre de 1933, la tercera y última de este matiz en el periodo de la segunda república española. Son entregas en torno al medio centenar de páginas, con foliación continuada anual, compuestas a una y dos columnas e ilustradas con fotograbados y dibujos, como el que ocupa cada cubierta, estampada a dos tintas, e impresas por Gráficos Alfa. Su redacción se encontraba en la barcelonesa calle de La Unión, número 9, antigua sede de los Sindicatos Libres. Escrita completamente en castellano, sus textos son artículos de carácter político y social y de ámbito tanto nacional como internacional (algunos traducidos) y algunos reportajes, así como cultural, especialmente sobre arte, libros y cine. Tiene dos secciones fijas: la editorial, bajo el epígrafe Umbral, y La esencia de los libros, dedicada a las recensiones bibliográficas, firmada por A.G. Gilabert. Al final de cada entrega ofrece un listado de títulos de obras anarquistas en venta bajo el epígrafe Servicio de librería. Además de textos de naturaleza doctrinal, esta publicación mensual se verá obligada a tratar también la “actualidad política y social”, y como defensora del sindicalismo revolucionario, especialmente a la concerniente a la clase trabajadora y campesina, o a temas sobre la represión, el fascismo o el armamentismo y la guerra. Según Seoane y Saiz (1996), Tierra y libertad representaba al anarquismo “puro”, siendo sus objetivos la propaganda activa y la difusión de la cultura, como “ejes habituales del discurso libertario”, dedicando su atención también a analizar el papel entre intelectuales y anarquismo, cuyo ideario y pensamiento exaltaba. A nivel político, atacaba por la izquierda al PSOE y UGT y a sus dirigentes, y fue crítica a la dictadura soviética. La variedad de la temática que trataba queda reflejada en los títulos de los artículos publicados en estas entregas: Alianza internacional contra el marxismo, firmado por Campio Carpio; Malthus y la causa de la miseria, por Juan M. Molina; República y comunismo libertario, por Francisco López Vera; Temas femeninos: el comunismo anárquico libertará a la mujer, por Kyralina (probablemente, un seudónimo); La industria química más potente en Alemania, sobre el nuevo armamento de la guerra que se avecinaba, por Roger Franq (probablemente una traducción); De Stalin a René Clair, pasando por Nuestro cinema, sobre esta revista editada por Pedro Piqueras, firmado por Alberto Mar; Temas científicos-filosóficos: El ‘yo’ y el libre albedrío, por A. Nolla; Sexualismo y libertad, por José Bonet; o La literatura de vanguardia: sexualismo musical, por Medina González. Otros de sus textos son un poema de carácter social firmado por Regino Pedroso, o unos apuntes biográficos del pintor y revolucionario Eleuterio Bueno, con reproducción de algunas de sus obras, firmado por Adolfo Ballano Bueno. Otras firmas son las de Francisco Pellicer, Jaime Balius, Isaac Puente, José Pros, Diego Santidrián, Pierre Duval, Hugo Treni, M. Iscar, A. Chiraldo, F. Ascaso, M. Mihura, Antonia Maymón o José María Salaverría. María Lacerda de Moura será traducida por Medina, y Luis Fabbri, por Eusebio C. Carbo. Entre las firmas de sus dibujos aparecen las de Liebe y Tvera. Después de la “mordaza que nos ha sido impuesta” –se dirá en el editorial de su número 18-, esta entrega será dedicada, principalmente, a dar cuenta del denominado “movimiento revolucionario de 8 de diciembre” del año 1933, que califica como el “más sobresaliente de la Revolución española”, una “revolución libertaria”, propiciada “por los anarquistas”. Se trata de los sucesos protagonizados por la Federación Anarquista Ibérica (FAI) y secundados por la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), que se inició en Zaragoza y quedó circunscrito a áreas de Aragón, La Rioja y Navarra, pero que se extendió a otras, cuyo resultado fue la muerte y detención de centenares de militantes anarquistas. La revista publicará relatos, acompañados de fotograbados, sobre esta “revolución”, así como los retratos de los máximos dirigentes anarquistas detenidos en Zaragoza, entre quienes se encuentran Cipriano Mera, Joaquín Aspas, el citado doctor Isaac Puente, Antonio Ejarque Piña, Rafael Casado Ojeda, Rafael García Chacón, Pilar Bretón Sáenz, María Coitanera Mateo y Dolores Lerín Paracuellos. En la BNE puede consultarse también la edición en microficha de los números 13, 14 y 16 (de agosto, septiembre y noviembre, respectivamente) de este Suplemento de Tierra y libertad, realizada por la Universitat de València (1995). Se ha considerado como continuación de los mismos, el órgano teórico de la FAI, editado también en Barcelona, desde el cinco de mayo de 1934 a octubre-noviembre de 1938, bajo el título Tiempos nuevos. Apreciada como una cabecera de larga tradición en la historia de la prensa anarquista (Seoane y Saiz: 1996), Tierra y Libertad –como es el caso también de La Revista blanca- editó asimismo en su larga vida Almanaques o anuarios (algunos de los cuales forman parte también de la colección de la BNE) y tuvo diversa periodicidad, entre mensual, quincenal, semanal y hasta diaria. Entre agosto de 1935 y enero de 1936 fue editada en Valencia, y volvió a serlo en Barcelona hasta el 21 de enero de 1939, es decir, cinco días antes de la entrada del ejército franquista en la ciudad, publicada entonces por jóvenes, como “exponente neto de los ideales libertarios”. Además de la citada, bibliografía de referencia de este título es la de Gómez Aparicio (1981) y 200 anys de premsa diària a Catalunya (1995), entre otra.