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El Debate (Madrid. 1881)

Periódicos
Mantendrá el escueto subtítulo de “diario liberal”, apareciendo su primer número el uno de septiembre de 1881, siete meses después de que Práxedes Mateo Sagasta (1825-1903) hubiera asumido la jefatura del Gobierno, dando paso al “turnismo” de la Restauración. La vida del periódico estará muy ligada a quien será su director: el periodista, escritor, político y, especialmente, dirigente masón Juan Utor de Fernández (1846-191?), quien ya había dirigido el Boletín Oficial del Gran Oriente de España (1871) y había sido redactor del que fuera órgano del “amadeismo” y que con este mismo título –El Debate– se había publicado entre 1871 y 1873. Utor se apartará de Sagasta antes de que acabe éste su mandato, en octubre de 1883, al adherirse políticamente a la también liberal Izquierda Dinástica de Segismundo Moret (1833-1913) y el general Francisco Serrano (1810-1885). Se trata de un diario típico de la época, de cuatro páginas, compuesto a cuatro columnas, que será estampado en diversas imprentas madrileñas, empezando por la que estaba a cargo de E. Lluch y pasando por la de A. Alegre o la de Celestino Apaolaza. Publica artículos sobre actualidad política y tiene secciones de Cortes, Militar, Extranjero, Telegramas, Oficial, Noticias, Asuntos del día, Correspondencia, Provincias, Revista bibliográfica, Polémica, Teatros, Toros o las cotizaciones de la bolsa madrileña, publicando noticias, críticas y crónicas, también de carácter literario, económico o científico. Inserta asimismo folletines y anuncios comerciales en las últimas dos planas. Desde el 20 de febrero de 1882 se convierte en vespertino, y desde el uno de marzo de ese mismo año anuncia que el periódico ilustrado La Revista será distribuido gratis entre sus suscriptores. Su primer director debió ser José Gómez Díez, que después es sustituido interinamente por Miguel de Toro, pasando a ser éste redactor- jefe y director José Sagasta desde el 18 de febrero al 28 de marzo de 1882. A partir del 12 de abril de este mismo año quien aparecerá indicado junto a su cabecera como director es Juan Utor y Fernández. Prácticamente no aparecen firmas bajo sus textos, y entre sus redactores o colaboradores figuran los nombres de Eduardo Sanz y Escartín, Antonio Pareja Serrada o Guillermo Reinan, y Vicente Moreno de la Tejera pudo ser también redactor político. En la biografía que Morales Benítez y Sígler Silvera (2007) han llevado a cabo sobre Utor se da cuenta de las cuestiones doctrinales que aparecen en un diario considerado, además, “órgano oficioso” de la masonería, cuyo consejo de administración pudo estar integrado también por personas que se consideraban entonces “antes que políticos, masones”, pero que evitó cualquier terminología que lo relacionara con ella. Como diario eminentemente político empezó apoyando a los liberales de Sagasta en el Gobierno, como defensor de la democracia y de la monarquía constitucional, apostando por la separación entre Iglesia y Estado, la enseñanza laica, gratuita y obligatoria, la ampliación de los derechos civiles, la moralidad pública, la tolerancia o el progreso, a la vez que contrario a la pena de muerte y muy crítico del catolicismo ultramontano. Pero, al final, El Debate se alejará de Sagasta, al señalar que sus promesas se habían convertido en “amargas decepciones”. Su última entrega en la colección de la Biblioteca Nacional de España es la número 515, correspondiente al 19 de junio de 1883. Por su parte, Utor, que ya había publicado en Madrid en 1873 un Manual del maestro masón, marchará después a Manila, en donde trabará amistad con José Rizal (1861-1896), dirigirá, en 1899, los periódicos demócratas El Liberal y La Patria y dará a la estampa ese mismo año otra obra bajo el título Masones y ultramontanos.