« Volver

Revista de ciencias médicas de Barcelona (Barcelona)

Medicina
Publicación especializada considerada una de las más prestigiosas del periodismo médico del último tercio del siglo diecinueve y primeros años del veinte, como digna representante del catalanismo médico de la época. Es sobre todo conocida porque en febrero 1893 publicó un artículo sobre la histeria de Sigmund Freud y Josef Breuer, considerado el primero de estos psicoanalistas traducido a otras lenguas. Coincidiendo con su estancia en Barcelona, durante esa misma década, Santiago Ramón y Cajal llegará también a publicar en sus páginas diversos artículos científicos. Probablemente la revista fue fundada, en 1875, por el profesor de la Universidad de Barcelona José Armenter y Ferrer, y tras su fallecimiento, en 1886, pasó a ser propiedad y dirigida por Joaquín Durán Trenchería, que llegó a ser presidente del Comité de la Prensa Médica y de la Sección de Ciencias Exactas y Naturales del Ateneo de Barcelona, además de miembro de la Real Academia de Medicina y Cirugía de esta ciudad. A la muerte de este, en 1911, le sucedió en la propiedad y dirección su hijo, el doctor Manuel Durán Bach, junto a Juan Soler Juliá, que venía desempeñado la secretaría de redacción. Contó con una larga nómina de redactores y colaboradores, todos ellos prestigiosos científicos de las ciencias de la salud. Entre estos, Gaspar Sentiñón Cerdaña, Francisco Castellví y Pallarés, Bartolomé Robert, José Mascaró y Capella, J.M. Bartrina, F. Corominas, J. Barraquer y A. Bassols y Prim, entre otros muchos. Apareció con frecuencia quincenal en entregas de unas cuarenta páginas, y más tarde fue mensual, aumentándolas hasta las 48 páginas. Su estructura fue sencilla. Comenzaba con una serie de artículos originales, y en la sección “Literatura extranjera”, incluía los procedentes de científicos extranjeros. También tenía otra sección fija de “Revista de revistas”. A partir de 1892 y durante algunos años introduce una sección denominada “Azul” con artículos de índole literaria más que científica. Dio cuenta también de las actividades y ponencias de los congresos médicos internacionales, así como información sobre academias y asociaciones científicas. Estuvo ilustrada con dibujos, grabados y fotografías, aunque no profusamente. También inserta anuncios comerciales. Tras casi medio siglo de vida, debió dejar de editarse hacia 1918. Publica índices de materias y de autores en el último número de cada año. La colección de la Biblioteca Nacional de España es incompleta, sólo desde 1899 a 1913, faltándole además los años 1901-1907.