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Diario crítico general de Sevilla (Sevilla)

Diario crítico de Sevilla
Periódicos anteriores a 1850
Es continuación de Diario crítico de Sevilla, que a un mes de su aparición en 1813 adopta en septiembre de este año este título. Sigue siendo editado por el Setabiense, el polémico escritor nacido en Xátiva que había llegado a Sevilla ese año. El carácter del periódico sigue siendo noticioso, huyendo de los artículos políticos o doctrinales, pero mezclando información y opinión. Comienza con el santoral, para seguir con noticias extranjeras y nacionales, que son redactadas a modo de crónicas y teniendo como fuentes los periódicos y otros papeles (franceses, ingleses, etc.) que llegan a la ciudad a través del correo, que algunas veces extracta y en otras comenta. Publica también algunas noticias locales, avisos, ventas, teatro, bailes, etc. En concreto, las noticias son referentes a la actividad militar y política como consecuencia de las guerras napoleónicas, incluyendo arengas, edictos, proclamas, decretos, cartas, artículos remitidos, etc. Sin duda, Mirtilo Sicuritano, el también polémico Nicolás Tapia (Tap) y Núñez de Rendón, interviene en la redacción de este periódico que, con una estructura parecida al del Diario Juan Verdades, el Setabiense también edita en esta época en la ciudad hispalense. El Diario crítico general de Sevilla será estampado en las imprentas de la calle Vizcaynos, a cargo de Antonio López, y de la viuda de Vázquez y Compañía, pero ya en 1814 sale de la del propio Setabiense, con frecuencia diaria en números de cuatro páginas, publicando algunos suplementos y extraordinarios. El oportunismo del Setabiense, que había llegado a polemizar con Diario patriótico de Sevilla, es patente, ya que seguirá publicando su diario a pesar de la férrea censura impuesta a la prensa tras el regreso de Fernando VII, pues en marzo de 1815 todavía seguía imprimiéndose “con licencia”, ya en imprenta propia. De constitucionalista templado había pasado a ser un servil fernandino, partidario de la Inquisición y las prerrogativas absolutistas, y en su diario dará cuenta de los procesos locales contra afrancesados y liberales.