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Revista de las Españas (Madrid)

Unión Ibero-Americana
Cultura
Aparece su primera entrega en junio de 1926, indicando “segunda época”, al ser continuación de la publicación Unión Ibero-Americana, que desde 1887 hasta febrero de ese año 1926 había sido órgano de la sociedad americanista de ese mismo nombre, que también forma parte de la colección de la Biblioteca Nacional de España. Aún continuando esta revista como órgano de dicha asociación, tomará una cariz más moderno y cultural, al quedar estructurada en secciones con noticias e información de actualidad literaria tanto española como hispanoamericana, además de artículos histórico-teóricos sobre el americanismo hispano y otros de muy diversa índole, y ser autores de los mismos personalidades, entre otros, de alta talla intelectual y académica en España e Iberoamérica. Estos cambios tanto en el título como en el diseño de esta nueva revista coinciden con la fusión, en 1926, entre la Unión Ibero-Americana, que venía siendo la asociación americanista más prestigiosa, presidida desde 1920 por el marqués de Figueroa, Luis Armada y Losada (1861-1932), y la Asociación Hispano-Americana, dirigida por el duque de Alba, Jacobo Fitz-James Stuart Falcó (1902-1953), que asumirá su presidencia hasta 1932. Junto al duque, otras personalidades integrarán sus órganos directivos, como Antonio Goicoechea, José Casares Gil (1866-1961), Ramón Menéndez Pidal (1869-1968), Rafael Altamira (1866-1951), Fernando Álvarez Sotomayor (1875-1960), Américo Castro (1885-1972), Eugenio d’Ors (1881-1954), Ramiro Maeztu (1875-1936), Tomás Navarro Tomás (1884-1979), Francisco Rodríguez Marín (1855-1943), Nicolás María Urgoiti, Mariano Conrado Villalba, Carlos Rodríguez San Pedro, Gustavo Pittaluga o el diplomático José Antonio de Sangróniz, que será su secretario general. El secretario de redacción de la revista, es Lorenzo Luzuriaga (1889-1959), y su comisión directiva la integrarán los citados Casares, Castro, Maeztu o D’Ors, así como José María Salaverría (1873-1940), entre otros. Entre sus redactores estuvo Andrés Pando. Aunque Osuna (1986) la cataloga como una “revista menor” comparada con las de gran renombre de los movimientos literarios de la época y no representar una “influencia visible en la cultura española”, añade que gozará, sin embargo, de una “sanísima vida”, al estar subvencionada por el Estado, a través de la Junta de Relaciones Culturales. La asociación jugó un papel destacado en la celebración de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929 y desarrolló actividades culturales, como cursos de conferencias, además de llegar a formar una Biblioteca Hispanoamericana con más de doce mil volúmenes. La sección fija Revista literaria (después, Revista literaria ibérica) estaba a cargo de Ernesto Giménez Caballero (1899-1988); de la Revista literaria americana se encargaron Guillermo de Torre (1900-1971) y Benjamín Jarnés (1988-1949). Miguel Pérez Ferrero (1905-1978) llevará a cabo Revista bibliográfica, y otras secciones fueron las de Información política y social, cultural y económica, referidas a España e Hispanoamérica, con noticias sobre actualidad cultural, artística o política. Serán publicados también artículos eruditos y divulgativos y sobre el pensamiento americanista y dio cuenta también de las actividades de la Unión Ibero-Americana. Es también una revista ilustrada, con fotografías dentro y fuera de texto. Insertó publicidad comercial y publicó sumarios e índices generales anuales. Sus páginas están compuestas a dos y tres columnas. Entre sus colaboradores, algunos de forma ocasional, estuvieron, además de los ya citados, como Altamira, Castro o Menéndez Pidal, Salvador de Madariaga (1886-1978), Concha Espina (1869-1955), Antonio Espina (1894-1972), Niceto Alcalá Zamora (1877-1949), Manuel Abril (1884-1943), Dámaso Alonso (1898-1990), Luis Araquistain (1886-1959), Gabriela Mistral (1989-1956), Ramón Pérez de Ayala (1880-1962), Camilo Barcia Treyes (1888-1977), Pedro Sáinz Rodríguez (1897-1986), Luis Santullano (1879-1952), Venancio Carro (1894-1972), Pedro González Blanco (1879-1961), Ramón Gómez de la Serna (1888-1963), Mario Méndez Bejarano (1857-1931), Blas Cabrera, Ramón Basterra o Eduardo García del Real. Tanto Américo Castro, Menéndez Pidal como Blas Cabrera formaban parte también de la Junta de Relaciones Exteriores del Ministerio de Estado. Y con la llegada del periodo republicano, la asociación que sustentaba la revista y que había mantenido un espíritu conservador y monárquico, sufrirá una crisis personalizada en el enfrentamiento por alcanzar su presidencia entre el conservador Antonio Goicoechea y el mexicano Rodolfo Reyes. La periodicidad de la revista fue entre mensual, bimensual y trimensual, como la última entrega, correspondiente a enero-marzo de 1936 (números 101-103). En 1933 no había aparecido ningún número. Casi todos se estamparon en la imprenta madrileña de Ernesto Giménez, padre de Giménez Caballero. Tras el comienzo de la guerra civil, Revista de las Españas reaparecerá en Barcelona en febrero de 1937. En los presupuestos republicanos de ese año aún se le consignaba una subvención de 40.000 pesetas a la asociación, cuya junta directiva estaba presidida ahora por Enrique Díez Canedo e integrada por José María Ots, León Felipe, Tomás Navarro Tomás, María Zambrano y Gabriel Maroto (Osuna: 1986). Esta revista barcelonesa quedó en manos de Corpus Barga, y en la misma publicarán César Vallejo, Pablo Neruda o Machado. La Unión Íbero-Americana fue una institución considerada como antecedente de lo que décadas después será el Instituto de Cultura Hispánica, cuyos bienes, en 1941, pasaron al Consejo de la Hispanidad, del Ministerio de Asuntos Exteriores. Estos dos títulos no deben confundirse con el de la revista literaria del exilio Las Españas (1946-1956), editada en México. Referencias bibliográficas para este título, la Unión Ibero-Americana y el hispanismo son las de Vélez Jiménez (1990 y 2007), Amate Blanco (1987), Sepúlveda Muñoz (1991), Mejías Alonso (1998), Mainer (2008) y Del Pozo Redondo (2012), que da cuenta del proyecto de digitalización de las revistas americanistas españolas editadas entre 1880 y 1936 por parte de la Biblioteca de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA).