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La Redención del obrero (Filipinas)

Revistas de información general
Con el subtítulo “periódico defensor de los trabajadores de Filipinas”, está considerado como el primer periódico obrero de este país. Es fundado y dirigido por Isabelo de los Reyes y Florentino (1864-1938), que previamente había dirigido también el primer periódico filipino escrito en lengua tagalo: El ilocano (1889). Asimismo, durante su periplo por España había asimismo editado Filipinas en Europa (Madrid: 1899-1901), de carácter independentista (véase este título en esta hemeroteca digital) Isabelo de los Reyes, que había regresado desde España a Manila armado con una biblioteca de libros de Carlos Marx, Federico Engels, Víctor Hugo, Proudhon o Bakunin, fundará en enero de 1902 la Unión de Impresores y Litógrafos de Filipinas, y el dos de febrero, la Unión Obrera Democrática Filipina, considerada como el primer sindicato de trabajadores de este país, que dará lugar al Primer Congreso Obrero de Filipinas, el tres de agosto, en cuyas conclusiones se reivindicará la jornada de ocho horas, una legislación para regular el trabajo infantil y femenino y otra de responsabilidad social del empleador, y que el uno de mayo de 1903 celebrará oficialmente el primer Día del Trabajo en este país. Como portavoz de la Unión Obrera Democrática, La redención del obrero aparece el ocho de octubre de 1903 de la imprenta propiedad del mismo Isabelo de los Reyes. Lo hace semanalmente en entregas de cuatro páginas, compuestas a dos columnas, que se servirá conjuntamente con el también semanario La iglesia filipina independiente, que igualmente edita y dirige De los Reyes -también conocido como Don Belong-, asimismo cofundador de esta iglesia católica en 1902, conocida como Aglipayan. Mientras uno salía los jueves, el otro periódico aparecía los domingos. Este primer periódico obrero filipino insertó en la primera página de cada entrega un retrato, acompañado de una semblanza biográfica, de filipinos ilustres y prohombres del independentismo, como José Rizal (1861-1896), Graciano López Jaena (1856-1896), Marcelo H. de Pilar (1850-1896) o Emilio Aguinaldo (1869-1964), pero también de un ilustre como el norteamericano George Washington. Asimismo inserta una fotografía de los miembros del Comité Republicano Filipino de Madrid, de 1899, en la que aparece el mismo Isabelo de los Reyes. El primer objetivo –truncado- del sindicato -y así se expresa en el primer artículo del semanario- había sido intentar lograr una alianza entre el capital y el trabajo teniendo como ejemplo a Fomento del Trabajo Nacional de Barcelona, del que había tenido conocimiento Isabelo de los Reyes durante su estancia en España. Las páginas del periódico servirán para “educar” a los obreros filipinos y defender la negociación colectiva, y en ellas se incluirán breves artículos sobre el obrerismo, los derechos de los trabajadores, la salud e higiene laboral y el movimiento obrero en otros países europeos, en América, Japón o China. Dará cuenta del manifiesto, constitución, documentos y desarrollo tanto de la Unión Obrera Democrática como de la Unión del Trabajo de Filipinas e, incluso, publicará, a modo de folletín, la obra “Pobres y ricos”, del que es autor el propio De los Reyes y a la que denomina zarzuela filipina socialista. Al final, insertará algunos anuncios comerciales. Junto a su carácter obrerista y declaradamente socialista y sus elegías al independentismo filipino, La redención del obrero se caracteriza por publicar sus textos, además de en español, en tagalo, la lengua vernácula oficial filipina. El semanario edita su número 20 y último, el 18 de febrero de 1904, y se despide señalando que la Unión del Trabajo de Filipinas había decidido publicar su propio órgano de prensa: El trabajo. También que Isabelo de los Reyes seguirá publicando su semanario La iglesia filipina independiente.