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Suplemento al Diario constitucional (Baleares)

Suplemento al Diario de Palma de Mallorca || Suplemento al Diario de Palma
Diario constitucional de Palma (1839) || Diario de Palma (1852) || Propagador balear (Palma. 1846)
Periódicos
Es considerado como sucesor de El Propagador balear, que había estado publicándose en 1837 y entre 1846 y 1847, con el subtítulo, precisamente, de “suplemento al Diario constitucional”. Ya con esta cabecera empieza a publicarse a partir del 24 de noviembre de 1847, también como semanario y sin día fijo de aparición. Forma parte de la prensa mallorquina producida por el impresor Felipe Guasp y Barbieri, quien empieza apareciendo como editor responsable de este suplemento, atribuyéndosele la redacción o elaboración a su hijo, Juan Guasp y Pascual. Bajo su cabecera se indica “edición para el continente”, pues su fin era distribuirlo fuera de las islas para la difusión y el conocimiento de la actualidad balear en la península y en otros países europeos. También era distribuido gratis para los suscriptores al Diario constitucional, propiedad de la misma familia Guasp, encuadrada en el liberalismo moderado de la isla. Sus entregas –en un formato en folio– reinician anualmente su secuencia numérica. Son, generalmente, de cuatro páginas, aunque a veces se reducen a dos y otras alcanzan hasta las ocho páginas, siempre compuestas a dos columnas. Es una publicación con un carácter más político que el diario, pues buena parte de sus contenidos son artículos, algunos de ellos remitidos (cartas al editor) y otros ya publicados previamente en el diario, no exentos muchos de ellos de polémica. También cuenta con una sección de Revista de prensa, con resúmenes no sólo de otros periódicos isleños, sino también españoles. Su principal sección se denomina, precisamente, Parte política, señalando su editor que su diario acogería con imparcialidad todas las comunicaciones que se le remitieran, “vengan de donde le vinieren, y sean las que fueren las opiniones políticas de los articulistas, sin otra cortapisa que la prescrita por las leyes, por el decoro social y por el buen tono”. También incluirá un Boletín bibliográfico y tendrá una Parte oficial, con resúmenes de normativas legales publicadas previamente en el Boletín oficial balear. A través de sus artículos y comentarios, toma posiciones políticas en las convocatorias electorales o en los presupuestos municipales y en cuantas vicisitudes administrativas y económicas de la vida local se plantean. También llega a insertar algunas producciones literarias, como composiciones poéticas, algunas de estas escritas en mallorquín. Expresará bajo su cabecera las indicaciones: “propagador balear: revista semanal” o “extraído de los periódicos de la capital”, y, coincidiendo con los cambios en el título del diario, a partir del cinco de junio de 1849 el semanario empieza a denominarse Suplemento al Diario de Palma de Mallorca y, a desde el 30 de septiembre de 1852, Suplemento al Diario de Palma, con modificaciones también en su subtítulo, que llega a ser “propagador revista balear”. Juan Guasp también aparecerá como editor responsable de este semanario, pero cuando deje de publicarse, el uno de octubre de 1853, esta responsabilidad la tenía de nuevo su padre, Felipe Guasp. Las fechas que Bover ofrece en su Diccionario bibliográfico de la prensa periódica de las Baleares (1862) respecto a las modificaciones en el título de este semanario no se corresponden con las reales.