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Revista nacional de economía (Madrid)

Economía
Fundada y dirigida en su primera etapa por el periodista, economista, político y empresario de origen catalán Emilio Ríu Periquet (1871-1928), que comienza a publicar en entregas bimensuales, con la correspondiente de abril y mayo de 1916. Previamente Ríu, junto a su hermano Daniel (1880-1961) había adquirido el semanario Revista de economía y hacienda, que había aparecido también en Madrid en 1898, y comenzará a elaborar, así mismo, el Anuario financiero y de sociedades anónimas, desde ese mismo año 1916, títulos estos que también forman parte de la colección hemerográfica de la Biblioteca Nacional de España (BNE). Emilio Ríu se había instalado en Madrid en torno a 1896 y, como miembro de la Izquierda Liberal, que lideraba Santiago Alba (1872-1949), será también subsecretario de Hacienda y, desde 1901, diputado, y senador, desde 1919. La primera guerra mundial había estimulado un nacionalismo económico, desde una posición crítica a los oligopolios transnacionales, cuya tesis será desglosada principalmente en esta revista de gran empaque, representando a la vez “una atalaya distanciada y serena de análisis técnico de los medios económicos, además de ofrecer con frecuencia estudios puramente teóricos” (Papeles de economía española: 2005). En ella se darán cita, junto a los hermanos Ríu Periquet, otros “herederos intelectuales de pensadores regeneracionistas”, como Ricardo Macías Picavea (1847-1899), Ángel Ganivet (1865-1898), Joaquín Costa (1846-1911) o Antonio Maura (1853-1925), que “trataban de comprender no sólo las fuentes de la decadencia de España, sino los medios por los que podía superarse”, y entre ellos estaba el catedrático Eloy Luis André (1878-1935), uno de los “voceros más expresivos”” de la “nacionalización de la sociedad española” desde una visión “paternalista” (Meaker: 1988); así como el también catedrático Vicente Gay y Forner (1876-1949). El cuadro de colaboradores de la revista es amplísimo, entre catedráticos de Economía o Hacienda o de Ciencias Políticas de las universidades españolas, políticos, publicistas o dirigentes patronales, como Guillermo Graell (1847-1927), secretario del Fomento Nacional del Trabajo (Barcelona); Antonio Flores de Lemus, Pedro Corominas, Ramón de Olascoaga, Joaquín Aguilera, Luis del Valle, Fidencio Kischner Catalán, Julio Carabias, Francisco Bernis, Rogelio de Madariaga, Blas Vives, Víctor María Paret, Cristóbal Massó, José Acedo, Daniel Martner, Julio de Lazúrtegui, José Roig y Bergadá, Antonio Trías, J. Sans y Buigas, José Francos Rodríguez, Miguel Vida y Guardiola, Leandro Cubillo, Alejandro González Olivares, Javier Aguirre de Viar, Pedro M. González Quijano, Andrés P. Cardenal o Luis Badí. También colaborarán José Serrat Bonastre, Arturo Forcat Ribera, José Durán y Ventosa, Guillermo Herrero o Luis Barreiro, entre otros. El propósito del fundador de la revista fue crear una publicación que tratara los asuntos de la economía desde presupuestos objetivos y científicos, “con absoluta independencia de cualquier interés” que no fuera el “nacional”, avivando el “patriotismo de capitalistas, políticos y hombres de negocios, con la finalidad de que contribuyeran a crear una fuerte y robusta ‘economía nacional’ y a emancipar a los españoles de la tutela de otras economías” (Miret: 2007). En su programa, se indica que tratará cuantas cuestiones han “agitado en los últimos tiempos la opinión pública europea”: protección y librecambio, monometalismo y bimetalismo, proporcionalidad o progresividad tributaria, rentas de la tierra, de la industria y del trabajo, libertad o reglamentación del crédito, municipalización de servicios, centralismo y autonomía local, o política de transportes, entre tantas otras que no habían dejado en España “huella espiritual visible”. Publicará, además de artículos de fondo o doctrinales, estudios, trabajos, análisis y crónicas sobre economía, industria, hacienda pública, deuda exterior, ahorro, nacionalizaciones, presupuestos estatales, fiscalidad, materias primas, subsistencias o comercio internacional, las series de datos sobre los mercados de valores (de acciones de fondos públicos, de bancos, ferrocarriles, empresas de aguas, gas y electricidad, navieras, de minerales y metalúrgicas o de valores de renta fija y variable), así como los índices económicos del Banco de España, de comercio exterior, de precios, cotizaciones bursátiles, informaciones regionales, cuadros estadísticos o documentos oficiales. También publicará estudios de historia económica y tendrá secciones de Revista de revistas y de Bibliografía, entre otras. La colección de esta revista en la BNE no está completa, faltándole los años 1924 y 1930. En 1925, había pasado a ser propiedad de Abelardo Lacarrera y Juan Caralt Roca, que actuarán también como sus codirectores. Su cuadro de colaboradores aparece entonces más ampliado, y entre estos se encuentran también, entre otros, J. Albiñana Mompó, Francisco Villanueva, José María Martínez de Ercilla, Andrés Barthe, Antonio Lasheras Sanz, John Brown, Pedro Rico, G. Fernández Díez, Francisco Rivas, Ricardo Allué, Jaime Algarra, Ernesto Schultze, José M. Tallada, Hugo Obermaier, Ángel Ossorio y Gallardo, Eduardo Gómez de Baquero, Antonio Goicoechea o Antonio Sacristán. De nuevo, en marzo de 1926, aparecerán indicados los integrantes de su comité de dirección: el catedrático Germán Bernacer; el abogado y secretario de la Cámara de Comercio de Madrid, José María González; el también abogado y exdiputado Ricardo López Barroso, y el doctor en Derecho Cristóbal Massó. También colaborarán en esta época Ramiro de Maeztu, A. Fabra Ribas, A.G. Cedrón, Eugenio Coello Calón, Francisco Aced y Bartrina, M. Lorenzo Pardo, Rafael del Caño, J. Rodríguez Vilariño, Julián Amich, José María Semprún y Gurrea, Fernando de Montesinos o Alberto Doncel, entre otros. Las entregas de la revista aparecieron, generalmente, cada dos meses, incluyendo dos números cada una, y en alguna ocasión, hasta tres. Con cubiertas y paginación variable, entre las 160 y más de tres centenares de páginas, compuestas siempre a una columna e impresas en papel cuché. No insertan grabados, pero si numerosos cuadros estadísticos, y también anuncios publicitarios. Su última entrega en la colección de la BNE es la número 121, correspondiente a julio-diciembre de 1935, por lo que esta apareció con “un retraso extraordinario” y con la que, en su vigésimo año de existencia, iniciaba una “segunda época”, y anunciaba algunos contenidos de su siguiente número, pero se desconoce si continuó apareciendo.