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Nuestra emigración (Madrid)

Hogar patrio
Economía
Boletín de la Asociación Española de San Rafael para Protección de Emigrantes, es una publicación mensual, de 16 páginas por entrega, compuesta a una columna y sin ilustraciones, que comienza a editar esta institución de carácter benéfico-social y católico en enero de 1917, cuyos objetivos -según sus estatutos- era “evitar, en lo posible, la emigración injustificada”; “prevenir, remediar o atenuar los malos efectos religiosos, morales, sociales y económicos de la emigración forzosa” y “proteger al emigrante, cualquiera que sea su edad y sexo, en las distintas fases de la emigración”. La junta directiva de la asociación estaba integrada por el conde de Torreánaz (como presidente), el marqués de Rafal (vicepresidente), el conde de Revillagigedo (tesorero), Javier Vales Failde (asesor-consiliario), el marqués de Montalvo, Severino Aznar o el padre jesuita Cayetano Puig, entre otros. El boletín se repartía gratis entre sus asociados y donantes, contaba con el apoyo de prelados españoles y extranjeros, especialmente de América, y se configura como el órgano de expresión y reflejo de los trabajos de una asociación que había sido fundada en 1913 –año en el que se produce el pico más alto en esa década de la emigración a América y el comienzo de un aumento emigratorio a Estados Unidos- con el nombre de Asociación Ibero-Americana de San Rafael, y cuyo fin era, después de intentar disuadir a quienes intentaban emigrar, por considerar que la mayor parte de ellos solo encontraba “el hambre, el desamparo en un país desconocido, o una brutal esclavitud”, y acabar renegando “de su Fe y de su Patria”, proteger a quienes lo llevaban a cabo “moral y materialmente”, fortaleciendo sus vínculos patrióticos y católicos. Inserta artículos, crónicas y noticias referidas a cuestiones económicas y sociales sobre el fenómeno migratorio, pero también sobre las organizaciones de obreros católicos, los agentes de reclutamiento de emigrantes y la salida de estos desde las distintas provincias españolas; disposiciones legales de emigración e inmigración, leyes de extranjería y sobre la situación económica, laboral y social de los países de acogida; estadísticas, e información sobre las actividades de la asociación, entre las que se encontraba la repatriación de familias, de sus delegaciones tanto en España como en otros países, y de otras asociaciones “rafaelinas” extranjeras, establecidas en Italia, Alemania, Austria-Hungría o Estados Unidos, y que habían sido impulsadas por el papa Pío X. Algunos de sus artículos rezan así: La protección de la mujer y el niño en la Sociedad de Naciones, La prosperidad norteamericana, La organización del trabajo en Suramérica, La oficina del patronato italiano de San Pablo y la emigración italiana o Los agentes de emigración. En las páginas del boletín se insertan también anuncios de las publicaciones editadas por el Apostolado de la Prensa, así como de los servicios regulares de los vapores de la Compañía Trasatlántica a Nueva York, Cuba, Méjico, Argentina, Puerto Rico, Venezuela, Colombia, Fernando Póo o Filipinas. Con este título el boletín publica su número 140 y último en diciembre de 1928, para a partir de 1929 editarse con la cabecera El hogar patrio, en cuyas páginas, además de las materias que venía insertando, ofrecerá una sección “informativa y patriótica” y otra de “Religión y cultura”, y que también forma parte de la colección de la Biblioteca Nacional de España