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Línea de fuego (Teruel)

Guerra civil
Como “portavoz de la Columna de Hierro CNT-FAI en el frente de Teruel”, comenzó a publicarse el diez de septiembre 1936, en la turolense La Puebla de Valverde, municipio a medio camino de la carretera nacional 234, desde Puerto de Sagunto a la citada capital aragonesa. Dicha columna anarquista era originaria de Valencia y había llegado al frente de Teruel en los primeros días de agosto, obteniendo a partir de entonces varias victorias militares. Se le atribuye la edición y confección de este periódico anarcosindicalista a miembros de la cenetista Unión de Artes Gráficas de la capital levantina que, además de combatientes, instalaron la administración, redacción e imprenta en un autobús, que se situaba cerca de donde se encontraba actuando la columna, y a cuyos milicianos se distribuía. Tuvo una periodicidad diaria, salvo algunas interrupciones en su salida debidas a la guerra, como fue a finales de ese mes de septiembre. Es considerado como un periódico de “vanguardia”, elaborado como “boletín interno” para informar a los combatientes y propagar el espíritu libertario. Según Núñez Díaz-Balart (1992), “nos encontramos con un periódico muy político, de amplios comentarios sobre los asuntos de política interna e internacional y con una amplia crítica sobre la retaguardia”, comentarios estos que ocuparán la mayor parte de su primera plana. En la segunda, ofrece información de España y del extranjero, además de avisos del Comité de Guerra. También inserta notas reclamando noticias sobre combatientes y noticias de Última hora, así como lemas, con carga crítica y moralizante. Otras secciones son Consejos a los milicianos e Información telegráfica. Abel Paz también incluye en su trabajo –The story of the Iron Column (2011)– una ficha y análisis hemerográfico de este título, señalando que su staff editorial fue integrado por el periodista y escritor alcoyano Arsenio Olcina Esteve (1909-1997) y R. Giménez Cuesta. Por su parte, la tesis doctoral de Josefa Alcolea Serrano (2015) atribuye a los citados reporteros la fundación del periódico, quienes previamente ya habían trabajado en los diarios anarquistas valencianos UGT-CNT (1936) y Fragua social (1936-1939). Se producirá una breve interrupción de apenas dos semanas en su salida –que coincide con una falta de suministro de papel para su impresión–, reapareciendo el 24 de octubre (número 28), aumentando brevemente su formato y pasando de dos páginas y tres columnas, a cuatro y dos, respectivamente. Eladi Mainar Cabanes (1998) señala que en esos días miembros del equipo de redacción abandonaron la columna, “disconformes con la nueva reestructuración que se había establecido”, siendo enviado rápidamente un nuevo equipo del Sindicato Único de Artes Gráficas para su elaboración. Núñez Díaz-Balart también se refiere a la “inflexión en su trayectoria” a partir de su número 28, al aumentar también su número de ilustraciones y la aparición de algunas secciones nuevas, como la de Literatura, con narraciones cortas de autores franceses y rusos. Añade la autora de La prensa de guerra en la zona republicana durante la guerra civil española que a partir de ahora “la orientación marcada va a ser mucho más informativa”, añadiendo además artículos de fondo que antes no ocupaban espacio, así como reportajes y crónicas de combatientes. Entre las firmas de sus textos aparecerán las de Francisco Carmona Pinedo, Juan Martínez López, Gregorio Falomir, Antonio Lurbes, Vicente Ibáñez, Daniel Martín, Manuel Gimeno, Juan Pérez, José Albiol, Aurelio Tomás, Ernesto García, Francisco Cueva, Pascual LLopis, Rafael Llopis, Ramón Sánchez, Gonzalo Vidal, Elías Manzanera, Ramón Martín, Rafael Herrero, Valeriano González, Antonio Edo, F. Direteino, Fernandel, Aniel, así como los seudónimos Dietauro, Doctor Astro, A. Stoic, Trilita o Coblas, entre otros. Alcolea Serrano (2015) señala que Línea de fuego desaparecería definitivamente el 10 de febrero de 1937. Por su parte, la anarquista Columna de Hierro, que se hizo especialmente “famosa” y “controvertida”, aceptaría su “militarización”, siendo incorporada al Ejército Popular de la República Española a principios de abril de 1937 como la 83ª Brigada Mixta, apareciendo, como órgano de prensa de la misma, el periódico titulado, precisamente, Columna de Hierro, a partir del 19 de julio de ese año, con sede en Vinaroz (Castellón). La colección de este título en la Biblioteca Nacional de España sólo lo integra el número 65, de siete de diciembre de 1936, de dos páginas y con la indicación de “suplemento”. Parte de su colección se encuentra, entre otros archivos y hemerotecas, en el International Institute for Social History (Ámsterdam), en la Hemeroteca Municipal de Madrid, y en el Archivo Histórico Nacional (Salamanca), los números 28 a 88 (1936) y 91 a 121 (1937), correspondiendo el último al diez de febrero. Además de las citadas, otras referencias bibliográficas son las de Michael Alpert (1977, 2007 y 2013), Eloy Fernández Clemente (1979), Julián Casanova (1985), Francisco Madrid Santos (1988), Grahan Kelsey (1991) o Robert J. Alexander (1999).