« Volver

Ferrobellum (Madrid)

Guerra civil
Esta publicación de título tan bélico fue editada en la España republicana durante la Guerra Civil y estaba ligada a la industria del armamento. Era el órgano de la llamada Central Metalúrgica, como su subtítulo explicaba. Su nombre estaba tomado de una granada de mano que fue empleada en combate por el ejército republicano. Se trataba de un semanario, aunque la periodicidad era irregular. Comenzó a editarse en 1937, con la guerra ya comenzada, por un conjunto de fundiciones y talleres que se reconvirtieron para la fabricación de armas. Su producto estrella era precisamente la granada Ferrobellum. Lo que caracterizaba a esta arma de mano era su mango, que permitía lanzarla más lejos ganando en seguridad para el propio lanzador en caso de estar en terreno abierto. En la portada de uno de los números de la publicación, que no tiene la BNE, aparece una operaria de los talleres con un manojo de estas granadas entre las manos. El único número que posee la Biblioteca Nacional es el 25, correspondiente al 18 de julio de 1938, cuando se cumplían dos años justos de la Guerra Civil, Este número está dedicado a la figura de Félix Prevost, que fue el impulsor de Ferrobellum, la Central Metalúrgica, e inventor de un lanzador de granadas. Precisamente, su muerte se produjo por accidente un mes antes cuando probaba uno de sus diseños bélicos con una granada de su invención. En la portada del número le podemos ver con otra arma que también diseñó. Como se ve se trata de una especie de escopeta con el cañón corto y ancho para lanzar granadas. Todas las páginas están dedicadas a su figura con fotografías y textos panegíricos en los que se ensalza su contribución a la lucha del ejército republicano. En uno de los artículos también se reproducen unas palabras suyas en las que destacaba la importancia del armamento para ganar la guerra: ‘No hay pueblo que pueda sostener una contienda, larga y dura como la que sostiene el pueblo español, si no es capaz de crear un Ejército regular, fuerte y disciplinado. Y no hay Ejército capaz si no tiene tras sí una potente Industria de Guerra que lo abastezca’. En una doble página gráfica se puede ver el homenaje que la multitud le rindió a su muerte con un entierro multitudinario en Madrid. En otra página se informa de que Prevost, que era militante comunista, poseía en su juventud un taller en Medina del Campo donde inventó un nuevo tipo de arado y otra maquinaria agrícola y donde inició un movimiento obrero que le valió la animadversión de los propietarios, por lo que tuvo que vender su taller y trasladarse a Madrid. Su ingenio parecía no tener fin. Así, en el citado artículo se dice: ‘Suyos fueron los primeros megáfonos usados en la propaganda contra el enemigo; suyos, los primeros periscopios de trinchera producidos en España; suyos, los primeros culatines para pistolas ametralladoras producidos en la España leal...’ [Descripción publicada el 17/08/2022]