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Spartacus (Alicante)

Socialismo || Guerra civil
“Revista de afirmaciones” o “revista socialista” –ambos son los subtítulos que indica– es una publicación editada por la Federación Provincial Socialista de Alicante, que representa “uno de los esfuerzos teóricos y políticos más importantes” del sector liderado por Francisco Largo Caballero (1869-1946) por la hegemonía ideológica en el seno del PSOE durante los años cruciales de 1937 y 1938 (Moreno Sáez: 1988 y 1994). Sus dos primeras entregas serían quincenales en agosto de 1937, para –aduciendo escasez de papel para su impresión– desde septiembre hacerlo el primer día de cada mes. La colección de la Biblioteca Nacional de España sólo dispone de su número 8, correspondiente a febrero de 1938. Tras permanecer tres meses sin poder estamparse, por la destrucción de los talleres donde se imprimía en un bombardeo de la aviación italiana, publicará una entrega doble (números 11-12), correspondientes a mayo y junio de ese año; y tras la caída de otra bomba en los talleres del diario Avance (1937-1939), donde había pasado a imprimirse, la siguiente, también doble (números 13-14), correspondientes a julio y a agosto, aparecerá en septiembre. La última, asimismo doble (números 15-16), corresponde a septiembre-octubre de ese mismo año 1938, anunciando otra que con toda probabilidad no llegó a publicarse. A partir de su séptima entrega (enero de 1938) aparecerá indicado el nombre de su director: el maestro, escritor y periodista Francisco Ferrándiz Alborz (1899-1961), que también dirigía Avance (1937-1939), el diario editado por la citada federación socialista alicantina, y que llegará a dirigir El Socialista durante los últimos diez días de la guerra civil española. Alineada la dirección socialista alicantina al sector largocaballerista, la revista estará “absolutamente controlada” por Rodolfo Llopis, según señala Bodeira (2003). Llopis fue uno de sus más destacados colaboradores, y estando siempre visada por la “censura”, a partir de su tercera entrega dejará de seguir publicando su serie bajo el epígrafe Indiscreciones, que reanudará después. También, la censura eliminará el editorial del número 9 y mutilará textos de Ginés Ganga Tremiño y Pascual Tomás de su entrega 11-12. Spartacus reafirmará su “significación marxista” en el tratamiento de los “problemas nacionales e internacionales, por la calidad de sus colaboradores y por la crítica del movimiento cultural”. Entre otros redactores y colaboradores (de los que señala que son las más destacadas firmas del movimiento socialista marxista español e internacional), además de los ya citados, estuvieron, el propio Luis Araquistain (principal teórico del largocaballerismo), Manuel Adame, Carlos Hernández Zancajo, Carlos de Baraibar, Enrique de Francisco, José Bullejos, Antonio Escribano, Wenceslao Carrillo, Pietro Nenni , Fernand Coll , George Delouvrier, Eduard Lestaevel, John Gunther, o Francisco Carmona Nenclares (1901-1979), quien además se encargará de las reseñas bibliográficas en la sección Autores y libros. Su administrador fue Luis Lizón Pertusa. Otras firmas bajo sus textos son las del propio Pablo Iglesias, José Mesa, Julián Besteiro, Giusepp Saragat, Otto Bauer, Angelo Tasca, Emilio Valdervelde y Zelde Kafrana, e inserta cuadros con textos de dirigentes históricos del socialismo y el marxismo, tanto españoles como internacionales. Sus entregas son de 32 páginas, incluidas las que hacen de cubiertas, y cuando son dobles, aumenta considerablemente su número. Estas son compuestas a una y dos columnas. Bajo su título estampa una estrella de cinco puntas, así como otras viñetas al final de algunos artículos. No estuvo más ilustrada que con una caricatura de Hitler y unos fotograbados con retratos de dirigentes históricos socialistas. Como revista de teoría y crítica, señaló que su propósito fue ofrecer una “interpretación marxista del movimiento revolucionario español”, y, además de la defensa de la política largocaballerista, tratará sobre la reivindicación histórica del socialismo español, del movimiento obrero internacional o sobre política nacional e internacional, como el ascenso de los fascismos. Sus elogios a la URSS no ocultarán su fuerte enfrentamiento con el Partido Comunista de España, concluye Moreno Sáez (1994) sobre su orientación. Además de Editorial, tiene las secciones Nuestra táctica, problemas de la revolución, Movimiento socialista internacional, Información y Documentos o Espolón. En cada entrega incluye el sumario.