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La Producción nacional (Madrid)

Economía
Con el subtítulo “crónicas ilustradas de la Exposición Universal de Filadelfia”, evento que se celebró desde el 10 de mayo al 10 de noviembre de 1876, coincidiendo con la celebración del primer centenario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, comenzó a publicarse este semanario el 27 de mayo de ese mismo año, en entregas de dieciséis páginas, compuestas a dos columnas, que, cada sábado salían de la Imprenta de Fortanet. Su propietario y director era el político progresista, diplomático y economista Feliciano Herreros de Tejada (1829-1897), y su intención fue hacer un periódico que divulgara y fomentara la industria y el comercio español, con la difusión de conocimientos útiles y la publicación de crónicas por parte de una serie de corresponsables en Filadelfia, Washington o Nueva York, que darían cuenta de los trabajos de las comisiones, comisarías y jurados españoles en el certamen, así como de los inventarios de los expositores y productos exhibidos, y ello acompañado de ilustraciones de los pabellones, instalaciones y objetos expuestos o de edificios emblemáticos, entre otras; además de fábricas, minas o retratos de industriales españoles y de personajes españoles y norteamericanos relacionados con el evento. Su redactor jefe fue José Sánchez Bazán, y junto a los corresponsales literarios en las citadas ciudades norteamericanas, contaba con otros en La Habana y Barcelona. Indica también en su cabecera la nómina de colaboradores que han pertenecido o pertenecían a la denominada comisión de Filadelfia, entre los que se encontraban personajes de la cultura española, como Balart, Campoamor, Castelar, Cruzada Villamil, Echegaray, Escosura, Galdo, Gisbert o Gasset y Artime, entre otros, y a la que pertenecía el propio Herreros de Tejada, desde su creación por decreto en diciembre de 1874. Una vez acaba la exposición, en noviembre de ese mismo año 1876, el semanario edita un suplemento en el que anuncia que seguirá publicándose, ahora con el subtítulo “crónicas ilustradas de exposiciones nacionales y extranjeras”, añadiendo la leyenda de los asuntos que seguirá tratando: ciencias, artes, comercio, agricultura, industria y conocimientos útiles, incluyendo un cuadro de redactores y de corresponsales, entre estos en Puerto Rico, Manila, México, Londres y París. Cada entrega comienza con un sumario y así como en su primera etapa divide sus contenidos entre artículos y crónicas de la Exposición de Filadelfia, además de los grabados, cuando acabe esta, incluirá otros referidos a exposiciones nacionales españolas, y desde enero de 1877, una sección bajo el epígrafe Mosaico y otra Recreativa. Publica textos de muy variada temática, aunque especialmente sobre comercio e industria, minera o ferretería española, sobre la deuda pública de los países, unos apuntes biográficos sobre las personalidades relacionadas con la exposición de Filadelfia y descripciones de sus pabellones o de un congreso de mujeres celebrado en esa ciudad; sobre el comercio de las repúblicas hispano-americanas, el fomento de la industria pecuaria o de los vinos españoles, la educación en España, los ferrocarriles, sobre la última expedición al Polo Norte o la utilidad de los jardines botánicos, entre otros muchos. Sus entregas tienen paginación continuada anual, y a partir de su número 33, de trece de enero de 1877, modificará la cabecera, al incluirla en un grabado diseñado por José Capuz. Su última entrega en la colección de la Biblioteca Nacional de España es la 41, correspondiente al diez de marzo de 1877.