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El Eco de las ciencias (Madrid)

Eco de las ciencias médicas
Medicina || Farmacia
Con el subtítulo “enciclopedia científica y popular de medicina, cirujía, farmacia y ciencias accesorias”, es fundado por el farmacéutico Faustino Hernando Horcajo, apareciendo su primera entrega semanal el dos enero de 1870. En su presentación se dice que abogará “por los intereses morales, científicos y profesionales de las clases médico-farmacéuticas” y por la difusión de “las ciencias y los conocimientos útiles”, siendo destinado al “médico, al farmacéutico, al químico, al físico, al naturalista y a toda persona aficionada al estudio de las ciencias y de los fenómenos de la naturaleza”, para lo que contará con “profesores distinguidos y hombres eminentes” como redactores y colaboradores. Aparece cada domingo en entregas de dieciséis páginas, compuestas a dos columnas, estampadas en la madrileña Imprenta de La América, a cargo de José Cayetano Conde. Cada número comienza con el sumario de sus contenidos. Estos se estructuran en las siguientes secciones: Doctrinal, con artículos sobre asuntos profesionales, organización sanitaria, beneficencia o higiene; Científica y filosófica, con trabajos teóricos y de opinión sobre filosofía médica, física, química, patología, biología, antropología y ontología; Práctica, sobre clínica médica y patología; un resumen de Prensa extranjera; Oficial, con disposiciones administrativas; Profesional; Conocimientos útiles; Variedades; Crónicas; Revista científica universal (quincenal), y Folletín, además de estudios biográficos y bibliográficos, vacantes y anuncios. Hernando Horcajo, natural de Pradoluengo (Burgos), había realizado sus estudios de Farmacia en la Universidad Central, entre 1862 y 1868. Fue colaborador en periódicos progresistas como La Soberanía nacional (1864), Gil Blas (1864), El Universal (1867) y Los Sucesos (1868). Según los derechos del timbre, de los 18 periódicos profesionales madrileños que los satisficieron en el año económico 1869-1870, cinco eran de carácter médico, siendo El Eco de las ciencias, el que menos pagó (12 escudos), frente a los más de 212 de El Siglo médico (1854), tal como recoge El Genio médico-quirúrgico (p. 78). A partir de del número 14, del siete de abril, el semanario ampliara su título a El Eco de las ciencias médicas, que también forma parte de la colección de la Biblioteca Nacional de España.