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El Metalúrgico (Madrid. 1927)

Prensa sindical || Periódicos || Industria
Esta revista mensual comienza a publicarse en enero de 1927, como órgano de la Federación Nacional de Obreros Metalúrgicos y Similares de España, adscrita a la Unión General de Trabajadores (UGT), y es fruto del acuerdo establecido en el XI Congreso de dicha federación sindical celebrada en Bilbao, en 1925. Antecedentes a esta cabecera fue el también mensual El Metalúrgico español (1903-1904), boletín que fue de la Federación Metalúrgica Española, de tendencia ácrata y dirigido por Salvador Torres, y el Boletín Oficial de la Federación de Obreros Metalúrgicos y Similares de España (1908-1909). Encuadrado como prensa “societaria” o sindical, los propósitos de El Metalúrgico -tal como se indica en el artículo de presentación de su primera entrega- fue informar de las acciones y actividades del comité y de la comisión ejecutiva de la federación, de sus sindicatos o secciones y direcciones provinciales, de los conflictos laborales en el sector y de difusión de las ideas socialistas. “Queremos que en nuestra revista no falte el artículo literario; el que se comente las luchas sociales en sus múltiples aspectos; el carácter técnico-profesional; el comentario de los problemas de actualidad; todos aquellos asuntos que interesan a nuestros federados y guarden relación con las disposiciones de los Gobiernos…”, se dirá en la salutación de esta revista que apareció en plena dictadura primoriverista. Durante 1928 también estuvo publicándose El Baluarte, como boletín oficial del Sindicato Metalúrgico de Madrid, y la colección de El Metalúrgico en la Biblioteca Nacional de España (BNE) es incompleta, y comienza en su número 57, de enero de 1932. Aunque la responsabilidad de la revista quedaba en manos de la comisión ejecutiva federal, su dirección debió corresponder a Wenceslao Carrillo (1889-1963), quien después de haber sido elegido, en 1916, secretario del sindicato en Asturias, ya en Madrid y desde 1918 a 1939 sería vicepresidente de la federación, siendo también dirigente del PSOE y miembro de la Federación Internacional de Metalúrgicos. Además de Wenceslao Carrillo, publican textos en la revista de los trabajadores metalúrgicos quienes dirigían entonces la federación: su presidente, Enrique Santiago Ribera [o Rivera], y su secretario, Pascual Tomás Taengua (1893-1972), así como otros dirigentes tanto federales como provinciales, entre los que aparecen los nombres de Enrique Domínguez, Casimiro Delgado, Pedro Roca Palot, Mariano Gómez Hernández, José García Pastor, Eusebio Pérez, Pedro Gutiérrez, Saturnito Bilbao de Prada, Bruno Alonso González, Fernando de Atienza, Santiago Carrillo o Ceferino López, pero también algún texto es firmado por Carmen Mendoza o Herminia Lantada, y otros por Julián Besteiro o Francisco Largo Caballero, dirigente máximo de la UGT. La revista cuenta con una sección fija dedicada a asuntos profesionales o técnicos (Página profesional), en la que escriben Manuel López Aira y Agustín Redondo Simón, éste con el seudónimo Wookman. También contó con la colaboración de algunos dibujantes e insertaba algunos fotograbados, en los que aparecen retratados los dirigentes del sindicato. Así mismo reproduce algunos textos de Pablo Iglesias y frases de Carlos Marx, entre otros teóricos del socialismo. Tuvo su redacción y administración en la Casa del Pueblo, de la madrileña calle Piamonte, y sus entregas son de ocho páginas, compuestas a dos columnas, e impresas por Gráfica Socialista. Su cabecera lleva insertos un par de grabados, uno de ellos representando a Vulcano, el clásico dios del fuego y los metales. Tras la celebración del XIV Congreso federal, a partir de su número 69, de enero de 1933, e indicando que se trata ahora de su “época tercera”, aumenta su tamaño a tabloide y reduce las páginas a cuatro, siendo compuestas a cuatro columnas. Ahora indica que es órgano de la Federación Siderometalúrgica de España, el nombre que había adoptado en dicho congreso, modificando el diseño de su cabecera y apareciendo en ella el anagrama de la UGT. Como órgano de prensa de los “trabajadores del hierro” (metalúrgicos, siderúrgicos, del metal) –como indica – sigue dando cuenta de las actividades y posicionamientos de la organización y las directrices emanadas por sus órganos de dirección, así como de la lucha obrera, en una sección que publica en su cuarta plana bajo el epígrafe Movimiento sindical, que en esos momentos reivindicaba, entre otras mejoras, las “cuarenta horas” semanales de trabajo. La última entrega de este título en la colección hemerográfica de la BNE es la número 80, de diciembre de 1933. Pero siguió publicándose hasta julio de 1936, sufriendo temporalmente una suspensión gubernamental en octubre de 1934. En la década de los años cuarenta la UGT publicará de nuevo este título en París, y al comenzar la década de los setenta el clandestino boletín Federación Nacional de Metalúrgicos. En 2012, la Fundación Anastasio de Gracia-FITEL digitaliza en coordinación con la Hemeroteca Municipal de Madrid la colección casi completa de este título, que también publica en papel en facsímil, en tres tomos, con un estudio preliminar de José María Uría Fernández, y la elaboración de índices de autores, entidades, geográfico y onomástico.