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Boletín de comercio de Santander (Cantabria)

Boletín de comercio (Santander)
Economía || Periódicos
Este periódico empezó a publicarse el cinco o el quince de agosto de 1839, en una hoja muy pequeña, para informar a comerciantes, armadores y consignatarios de buques sobre el estado de las mareas, de las cotizaciones de los productos agrarios y de otras mercancías en venta al por mayor, en almacén o a bordo de las propias naves, así como de los fletes y los seguros para los envíos a los principales puertos de mar de la península ibérica, Europa y América, tal como señalan en sus respectivos trabajos José Simón Cabarga (1982) y Antonio del Campo Echeverría (1987). Al poco de aparecer ya empezó a estar dirigido por el impresor y librero José María Martínez, en cuyo establecimiento tipográfico era estampado y tenía su redacción, a la que acudían los comerciantes, consignatarios y armadores para facilitarle la correspondiente información. En 1846, la propia Junta del Puerto sufragaba la publicación del periódico en el caso de que el impresor no pudiera costearlo completamente ante la falta del suficiente número de suscripciones. Martínez se convertiría con el tiempo en el patriarca de la prensa cántabra. La colección de la Biblioteca Nacional de España (BNE) comienza en su número 1, del dos de enero de 1849 (iniciaba numeración anual). Salía con dos páginas (una hoja), tres veces a la semana: martes, viernes y sábado por la tarde. En 1850, empezará a hacerlo los lunes, miércoles y viernes, y a partir del 25 de octubre de ese año (número 128), comenzará a indicar en la cabecera su año de edición, comenzando con el XIII. Es a partir de ese año 1850, con motivo de la inauguración del tendido ferroviario por la propia Isabel II, cuando aumenta su formato a un pliego de marca española y empieza a introducir algún artículo, pues su contenido era estrictamente comercial y estaba vetada en sus páginas cualquier alusión política, ideológica o doctrinal. Bajo su cabecera indicará los estados de la pleamar y bajamar, así como otros datos astronómicos. En cuadros, da cuenta de los precios de los productos de consumo y otras mercancías, de los seguros marítimos, de los fletes de las embarcaciones, las cotizaciones bursátiles y los cambios de moneda. Ofrece también información sobre portes de las mercancías y del movimiento portuario: entradas y salidas de las naves (goletas, fragatas, corbetas, bergantines, etc.), sus nombres y el de sus capitanes, su tipo de cargamento, o las cuarentenas, averías o encallamientos de las naves en alta mar; subastas y remates de mercancías, así como otra información comercial de ciudades como La Habana o noticias sobre el movimiento de otros puertos. A veces incluye una tercera página entera de la Compañía General Española de Seguros. E insertaba también anuncios de particulares. Con este título se estará publicando hasta el número 118, del seis de octubre de 1852 (año XV). A partir del día siguiente y hasta los primeros años del siglo veinte reducirá su título a Boletín de comercio, convirtiéndose en el periódico decano de Cantabria (si se excluye el Boletín oficial de la provincia) y uno de los más antiguos de España, que forma parte también de la colección de la BNE.