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Boletín de comercio (Cantabria)

Boletín de comercio de Santander
Economía || Periódicos
Con este título reducido sigue editándose Boletín de comercio de Santander, que había comenzado a publicarse en la capital cántabra a partir de agosto de 1839, y que también forma parte de la colección de la Biblioteca Nacional de España (BNE). Como Boletín de comercio se publicará desde el número 119, correspondiente al ocho de octubre de 1852, siguiendo la secuencia, que es anual. Continúa saliendo de la Imprenta y Litografía de José María Martínez, quien además es su editor responsable y director, que lo estampa en una sola hoja (dos páginas) en formato de pliego de marca española, a veces tres páginas, apareciendo tres veces a la semana: lunes, miércoles y viernes. Sigue siendo un periódico eminentemente comercial, que ofrece los precios de los productos y mercancías al por mayor; el movimiento portuario, de entradas y salidas de buques de mercancías, con o sin pasajeros, con expresión de los cargamentos y consignatarios; los precios de los fletes y seguros; portes, cambios de moneda y cotizaciones bursátiles, entre otros datos de similar naturaleza. A partir del número 223, correspondiente al dos de octubre de 1866 (año XXIX), comenzará a aparecer todos los días, excepto festivos. Los lunes, miércoles y viernes saldrá en doble hoja (cuatro páginas), y los demás días en página sencilla (dos páginas). En su edición más amplia comenzará a insertar breves noticias, algunas de las cuales procederán de sus propios corresponsales, bajo epígrafes como Mercados nacionales, Mercados extranjeros, Noticias extranjeras, Sección marítima, Parte comercial, Comunicados, y hasta Gacetillas, Teatro o Revista semanal. Señala José Simón Cabarga (1982) que este periódico fue el “vocero del Muelle” de una ciudad a la que se le llegó a denominar “la Liverpool de España”, por la gran importancia de su puerto marítimo, y dirigido a la burguesía mercantil y comercial santanderina. Además de ofrecer toda clase de anuncios particulares y cuantas noticias podían interesar al comercio, y especialmente al marítimo, y alejarse de cualquier alusión política o doctrinal en sus contenidos, ofreció también diariamente noticias sobre la vida local y artículos de fondo, entre estos una serie, entre finales de 1875 y principios de 1876, de carácter anti-fuerista, escritos por su colaborador el abogado Bartolomé Bengoa y Oliva Otros de sus colabores y redactores serán el también abogado y poeta Albino Madrazo, Jacobo Josué, Rufino Pineda, Enrique Corona, Isidoro Nieto, José Antonio del Río, autor este de una serie bajo el epígrafe Efemérides, o, al final, Fernando Segura. A la muerte de José María Martínez, considerado el patriarca de la prensa cántabra, la propiedad del diario pasó a su yerno, Arturo Corpas. La colección de este título en la BNE llega hasta su entrega número 294, del 22 de octubre de 1876. La de la Cámara de Comercio de Cantabria, digitalizada en 2011 y considerada la más completa, alcanza desde 1866 a 1904. Alguna fuente señala que este diario, que se convirtió en el decano de la prensa santanderina (si se excluye al Boletín oficial de la provincia) y en uno de los más antiguos de España, pudo estar publicándose hasta la mitad de la segunda década del siglo veinte. Además del citado Cabarga, Antonio del Campo Echeverría (1987) ha estudiado la prensa de esta región.