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El Consultor de los párrocos (Madrid)

Religión
Con el subtítulo “revista de ciencias eclesiásticas”, comienza a publicarse el dos de mayo de 1872, apareciendo cada jueves en entregas de ocho paginas, compuestas a dos columnas. Sus principales secciones son Jurisprudencia y derecho canónico, Teología dogmática, Teología moral y mística y noticias generales. Su fundador y propietario es el jurista Fermín Abella Blave (1832-1888), fundador y propietario también de El consultor de los ayuntamientos (1870), y Botrel (1982) la clasifica como publicación profesional, al estar destinada a las labores y funciones pastorales de los arzobispos y obispos y del clero en general en España. Su dirección es atribuida al presbítero y publicista Miguel Sánchez López (1833-1889). Su aparición en pleno Sexenio Democrático convierte a la publicación en especie de órgano de presión y cohesión y como contrapoder de una institución –la eclesiástica católica- que venía sintiéndose amenazada por las nuevas ideas liberalizadoras y laicas de la sociedad europea y española. En sus artículos doctrinales refutará el racionalismo liberal del filósofo francés Ernest Renan (1823-1892), el evolucionismo del biólogo alemán Ernest Kaeckel (1834-1919) y, cómo no, la doctrina de la tolerancia krausista. Dada la personalidad de su director, también impugnará no sólo al catolicismo liberal, sino también al ultramontano e integrista en la versión carlista española, el espiritismo creciente y las teorías del matrimonio civil y las divorcistas. Incluso llegará a propagar que la masonería estaba detrás de la Cruz Roja, que en 1863 había sido creada en Ginebra, llegando a polemizar con la pionera del feminismo español Concepción Arenal (1820-1923). Por sus artículos, a veces de carácter muy vehemente y hasta sangrante, en algún momento fue incluso reprendido por el obispo de Salamanca. También publica artículos de política internacional relacionada con el catolicismo, como es el caso de las disputas entre Alemania, Italia y el Papado. Al final de cada año publica índices generales y alfabético de materias, a través de los cuales se puede observar cuáles eran los asuntos en los que en cada momento más incidía la publicación, desde las regalías, al matrimonio civil, el anticatolicismo, el protestantismo, hasta el regalismo o la testamentaría, además de los asuntos parroquiales o los concernientes a las órdenes y congregaciones religiosas o a la infalibilidad papal. La colección de la Biblioteca Nacional carece de los 61 números del año 1875. El último número corresponde al 31 de diciembre de 1877. Estuvo publicándose hasta finales de 1880.