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Tirabeque (Madrid. 1870)

Revistas satíricas y humorísticas || Periódicos
Su subtítulo –“periódico semanal satírico-político-burlesco, y algo más”- ya da cuenta del carácter de esta publicación que editó, al menos, quince números, con la denominación de capilladas, desde el 21 de agosto al diez de octubre de 1870. Con este título ya se habían editado catorce entregas, publicadas también en Madrid, de otro semanario con el mismo carácter satírico cinco años antes. Se desconoce cual fuera su director y redactor, pues parece obra personal de algún periodista de burlona, crítica y culta pluma, de ideas avanzadas y republicanas, que según reconoce el mismo llega a ser tildado de “garibaldino”. Sus dos primeros números están impresos a una columna y dieciséis páginas, y a partir del cuatro de septiembre reduce su paginación a la mitad y varía su tamaño, además de ser compuesto a dos columnas. Sale, primero, de la imprenta de la calle Soldado, y después, de la de Jesús del Valle. Su editor había pretendido desde el principio que apareciera dos veces a la semana, pero lo fue sólo los domingos. La denominación de su título hace referencia al lego que había sido el otro personaje de los diálogos de Fray Gerundio, el seudónimo con el que había sido conocido en la prensa española el progresista Modesto Lafuente (1806-1866). De tal forma que los contenidos de Tirabeque están también integrados por diálogos, además de artículos y breves comentarios sobre la política que en ese momento se vive en España, centrada en los candidatos para ceñir la corona de la monarquía democrática establecida en la Constitución de 1869, y que, al final recayó en el duque de Aosta, el rey Amadeo I. Las críticas del semanario también van dirigidas contra los políticos en el poder, desde el Regente, el general Francisco Serrano, a los diferentes ministros del gobierno, así como contra carlistas y clero, escritas en un tono nunca agresivo ni lacerante. Publica asimismo unas memorias o epístolas de Fray Gerundio, y algunos artículos de política europea y crónicas sociales y teatrales, con el mismo espíritu crítico-burlesco, además de charadas y algún jeroglífico.