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El Aviso (La Havana)

Papel periódico de La Havana || Papel periódico de La Habana || Aviso de la Habana
Papel periódico de La Havana || Diario de La Habana
Gacetas
El dos de junio de 1805, Papel periódico de La Havana (1790-1805) pasa a ser el subtítulo del nuevo título El Aviso, apareciendo este también los martes, además de los jueves y domingos como lo venía haciendo su antecesor. Seguirá siendo editado por la Real Sociedad Económica de Amigos del País, y redactado por sus principales integrantes, en números de cuatro páginas, estampadas a una y dos columnas, sin pie de imprenta (aunque lo sea en la del Gobierno) y con la misma indicación “Con permiso del Superior Gobierno”. En esta primera década del siglo XIX, el periódico oficioso cubano ya contará con la competencia de casi una decena de otros periódicos en la isla antillana, entre ellos Miscelánea Literaria (1806), que mostró hostilidad contra el mismo. Como los periódicos de la época, comienza cada entrega con el santoral y unas notas meteorológicas, para a continuación insertar artículos, algunos reproducidos de otros periódicos, así como noticias tanto extranjeras como locales, y sus secciones referidas a nombramientos de cargos oficiales, movimiento portuario, notas teatrales y de obras bibliográficas, o anuncios de pérdidas, ventas y compras de productos (alhajas o muebles), o animales, pero también de esclavos y esclavas (así como búsquedas de prófugas), vacunaciones, o la denominada “Ocurrencias del día”. Como su antecesor, sus artículos serán de costumbres, moral, música, educación, adelantos agrícolas, e inserta también notas sobre ciencias e historia, y composiciones poéticas, letrillas y fábulas. Su principal redactor o director será el bachiller en Filosofía y abogado Tomás Agustín Cervantes y Castro Palomino (1782-1848), quien, siguiendo la moda de la época, utilizará el seudónimo El Reparón; y entre sus principales colaboradores figuran Tomás Romay y Chacón y Manuel Zequeira y Arango (que utiliza el de Marquez Nueyas, Arnezio Garaique o Armenan Queizel, entre otros ), además de Mario Ortiz (Ramiro Nazito), J.B. de Arazoza (El Patán Marrajo), Joseph Antonio de la Ossa, Ciriaco Arango, Miguel de Arriaga o J. Hernández. El tres de enero de 1809, modifica de nuevo su título, para denominarse El Aviso de La Habana, adoptando por vez primera la letra b por la v en el nombre de la capital isleña, y el subtítulo: “papel periódico literario-económico”. Continúa teniendo la misma periodicidad y la misma variedad de contenidos. Cervantes firma bajo el seudónimo El Redactor, y a sus anteriores colaboradores añade ahora a Juan Bernardo O’Gavan y Guerra y al guatemalteco Simón Bergaño y Villegas. Aparecen también otros seudónimos, como Un Patriota-y versos de los españoles Juan Nicasio Gallego y Juan Bautista de Arriaza. El Aviso contaba entre sus lectores con un 54% de suscriptores militares, superando a los cargos públicos y funcionarios en 18 puntos porcentuales. En los años previos a la invasión napoleónica de la península Ibérica, los ánimos en Cuba fueron exaltándose y cada vez más se reprodujeron expresiones contrarias a las autoridades metropolitanas, y un ejemplo de esto lo encontraremos en unos versos de El Aviso, del domingo 2 de agosto de 1807 (Vázquez Cienfuegos: 2007). La colección de este título en la Biblioteca Nacional de España, aunque supera el centenar de números, no está completa. El uno de septiembre de 1810 este periódico modificará de nuevo su título para denominarse Diario de La Habana, que también dirigirá Tomás Agustín Cervantes. Fermín Peraza Sarausa publicó, en 1944, los índices de El Aviso (1805-1808) y de El Aviso de La Habana (1809-1810), en los tomos 5 y 7, respectivamente, de la colección Biblioteca del Bibliotecario, editada por el Anuario Bibliográfico Cubano.