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Gaceta española (Sevilla)

Gacetas
Comienza a publicarse en Sevilla el 11 de abril de 1823, a la llegada de Fernando VII, el Gobierno y las Cortes a esta ciudad desde Madrid, tras la incursión en España de las tropas francesas al mando del duque de Angulema (Los Cien mil hijos de San Luis). En su primer número se señala que aparecería en el intervalo en el que se publicaba en la capital la Gaceta de Madrid, que lo hacía el martes, jueves y sábados. Aún así la frecuencia de este periódico oficial y gubernamental en Sevilla no seguirá tales pautas de aparición, que lo hará en números de entre cuatro y seis páginas y foliación seguida y a dos columnas, y con el pié de la Imprenta Nacional. Además de las noticias extranjeras y de España, algunas extractadas de otros periódicos, publica otras locales, en un momento en que el rey se encontraba en la capital hispalense, pero sobre todo crónicas de las Cortes instaladas aquí, con los correspondientes artículos remitidos (órdenes, decretos, discursos, acuerdos, etc.). A partir de su número 67, del 19 de junio 1823, la Gaceta española se imprimirá en Cádiz, a donde se traslada el Rey, estampándose con el pié de la Imprenta del Redactor-General, a cargo de J. Lobato, hasta que el cuatro de octubre de ese mismo año sea estampado su último número, en la denominada Imprenta del Gobierno, al tomar las tropas francesas la Isla de León y Cádiz. En su Bosquejo histórico…, Juan Pérez de Guzmán da detallada cuenta de los pormenores y vicisitudes de esta gaceta oficial durante este complicado periodo político y militar y la de sus redactores. Gil Novales concluye que su director será Sebastián Andrés, que el 12 de junio será sustituido por Manuel Narganes, y que entre sus colaboradores se encontraban José Serralde, Manuel Merino y Mariano Adán. Respecto a su carácter, durante su edición en Sevilla prevalece su signo constitucionalista, y Chaves Rey indica que será el órgano del Gobierno absolutista restablecido en el mes de junio, carácter que Checa Godoy refrenda, aunque será en su último número, de cuatro de octubre, cuando la Gaceta española dé debida cuenta de la restauración absolutista fernandina.