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Telégrafo imparcial de Extremadura (Badajoz)

Periódicos anteriores a 1850
Se conoce por la sesión del día 17 de julio de 1813 del Diario de sesiones de las Cortes Generales y Extraordinarias que don José María Alcocer, cura-rector de Prioral, Barrado y Cabrero, en el obispado de Plasencia, sustituyó “a sus expensas” la Gazeta de Extremadura (1810-1813) por este Telégrafo imparcial de Extremadura, del que la Biblioteca Nacional de España conserva únicamente su número 4, de lunes dos de agosto de 1813. Ni Gómez Ímaz (1910) ni Gómez Villafranca (1901) habían dado cuenta de este título, aunque sí lo hizo Luis del Arco (1914), como periódico político y de noticias, del que dice que comenzó a publicarse en julio de 1813 en sustitución de la citada Gazeta, que junto a los demás periódicos dispuestos por las autoridades provinciales y pagados por la Hacienda pública habían sido suprimidos por orden del Gobierno. La referencia de Palau (Vol. 23, 1971) es errónea al señalar que al dos de agosto corresponde el número 1 y que al fin del mismo queda indicada Imprenta Nacional, cuando el pie dice exactamente Imprenta de la Hacienda Nacional. Respecto al lugar exacto de edición o de impresión, que no aparece estampado en el periódico, los autores Gil Novales (2009), Checa Godoy (2009) o el ya citado Arco no terminan de especificar con total exactitud si dicha imprenta pudo ser la volandera que había sido de la Junta Suprema de Extremadura que se había fusionado con la del Estado Mayor y había adoptado la Diputación Provincial, aunque en la última etapa de la Gazeta se encontraba en la cacereña ciudad de Valencia de Alcántara. El caso es que el citado presbítero, que desde marzo venía siendo redactor de la Gazeta y fue el fundador y director del Telégrafo se había identificado como cura de las dos poblaciones cacereñas citadas. Esta entrega del dos de agosto de 1813, similar a las publicaciones periódicas de la época en su estructura y formato y compuesta a una columna, contiene noticias de las guerras napoleónicas bajo los epígrafes de las zonas geográficas de referencia –Verona (Italia) y Londres (Gran Bretaña)-, la continuación del texto de una orden de la Regencia del Reino relativa a los ayuntamientos y, al final, un breve aviso sobre la desaparición de una persona. En la citada sesión de las Cortes de Cádiz de 1813, en donde se leyó la representación del presbítero Alcocer, éste “felicitaba al Congreso por sus sabias providencias y singularmente por la abolición de la Inquisición y nombramiento de la actual Regencia, y al mismo tiempo manifestaba que, no obstante su pobreza, había determinado, para contribuir con sus luces a que se tomara cabal idea y el debido aprecio de las nuevas instituciones, y a sostener el decoro y obediencia a las autoridades legítimas”, publicar este Telégrafo imparcial de Extremadura. Véase también el catálogo Publicaciones periódicas extremeñas, de María Mercedes Pulido Cordero (1989), y al respecto señalar que el único número de este título en la colección de la Biblioteca Nacional es de cuatro páginas (y no de ocho, como indica la autora), pues al final de la cuarta aparece estampado el pie de imprenta, aunque las tres entregas anteriores sí debieron ser de ocho páginas, pues la del dos de agosto comienza con la página 25. Debió de salir dos o tres veces a la semana, siguiendo la misma periodicidad que había tenido la Gazeta de Extremadura.