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El Imparcial (Barcelona)

Verdad (Barcelona) || Fomento (Barcelona)
Periódicos anteriores a 1850
Debió de comenzar a publicarse a finales de junio de 1842, como continuación de El Liberal barcelonés, que en octubre de 1841 lo había sido a su vez de La Guardia nacional (1835), en el “viaje” que un sector de la prensa barcelonesa realiza desde el progresismo al moderantismo durante las regencias de la reina gobernadora María Cristina de Borbón Dos Sicilias (1806-1878) y del general Baldomero Espartero (1793-1879). Su colección en la Biblioteca Nacional de España (BNE) comienza con su número 76, del dos de septiembre de 1842, cuando pasará a manos del industrial Joan Vilaregut i Albafull (1800-1856), líder de una facción moderada del Partido Progresista, que en 1841 ya había sido elegido diputado por Barcelona, y lo volverá a ser en las elecciones de 1843, 1846, 1851 y 1853. Entre los periódicos a los que se enfrentará El Imparcial, se encuentra el también progresista El Constitucional (1837-1843). Estampado en imprenta propia, su editor responsable será el impresor José Devesa y Pujadas, siendo uno de sus redactores el abogado y economista Joan Illas i Vidal (1819-1876), defensor del proteccionismo. Es un diario de gran formato, con entregas de cuatro páginas, compuestas a cuatro columnas. Publica editoriales, artículos remitidos y comunicados (cartas dirigidas al director o editor), y será también un periódico de noticias que estructura en secciones, como Crónica oficial (disposiciones legales), Crónica interior (generalmente son extractos de otros periódicos españoles) y Crónica extranjera, así como la de Avisos locales o Gacetín urbano. A ello añade una Crónica o Revista teatral, la sección Diversiones públicas (programación teatral), la de Miscelánea o la denominada Boletín comercial, con cuyo título editará algún suplemento, así como otro con la denominación Edición de tarde. También inserta un folletín en los faldones de la tercera y cuarta plana y anuncios, generalmente de bibliografía. Coincidiendo con el final del trienio esparterista, desde el uno de julio al cuatro de agosto de 1843 se subtitula “periódico oficial” y, desde el uno de mayo de 1844, como “diario de política, literatura, comercio e industria”, iniciando así un nuevo periodo, para lo que aumenta el personal de redacción (que se encontraba en el mismo local que el de la imprenta), y empezará a incluir una Sección estadística y otra de Funciones religiosas. En su tesis de la Universidad Pompeu Fabra, de 2004, Joan Fuster señala que El Imparcial supuso el primer intento de dotar al conservadurismo barcelonés de una voz propia que no sólo actuara como terminal del poder político gubernamental, y a menudo representó puntos de vista autóctonos, muy especialmente en materia de política económica. La última entrega de este título en la BNE corresponde al 31 de diciembre de 1844. Se fusionará con La Verdad, que había comenzado a publicarse en 1843, subtitulado “periódico político, religioso, literario e industrial” y partidario del progresista Juan Prim (1814-1870), para formar el nuevo título El Fomento, que comenzará a publicarse el uno de enero de 1845. Sobre Vilaregut, véase la obra de Roser Solà i Montserrat (2001).