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El Correo vascongado (Vizcaya)

Periódicos
Con el subtítulo “diario político, de ciencias, letras y artes”, comienza a ser publicado en Bilbao el 16 de abril de 1873, siendo uno de sus fundadores y director el arquitecto y escritor Sabino de Goicoechea Echevarría (1829-1901) y su principal redactor el también periodista de origen vizcaíno Antonio Trueba (1819-1889). Es un periódico alfonsino y anticarlista, en la órbita del canovismo, de tendencia liberal y fuerista, que estampa como consigna: “¡Abajo el desorden! ¡Paso a la monarquía! ¡Vivan los fueros!”. El prospecto que había hecho circular el 12 de abril, un mes después de la proclamación de la República por las Cortes, comenzará calificando las circunstancias en las que aparece de “desastrosas y tristes” para “la desventurada nación española y nuestro antiguo, noble y querido solar”, “sin monarquía, con la Hacienda arruinada, con el ejército indisciplinado, con la propiedad atacada en sus bases, con la integridad nacional amenazada, insultados y escarnecidos los sentimientos religiosos”… “Y para colmo de desventuras, la guerra civil”, por lo que proclama “respeto a la religión de nuestros mayores, defensa de la sociedad, de la integridad de la patria y de la familia”. Aparecerá todos los días, excepto los posteriores a los festivos, siendo estampado en la Imprenta de la Viuda de Larumbe, en entregas de cuatro páginas, compuestas a cinco columnas. Formalmente, será un periódico típico del periodo, en el que sus noticias las distribuye en secciones bajo los epígrafes Exterior, Interior, Ultramar, Partes telegráficos Alcance de última hora o Sublevación carlista, así como otras breves como la oficial, comercial (movimiento portuario) y la religiosa, y las de Bolsa y Espectáculos, además de una Gacetilla local y el correspondiente editorial. También dispone de una “correspondencia privada” que le remite una crónica desde Madrid y reproduce artículos de otros periódicos. En la última plana inserta la sección de anuncios comerciales, y en los faldones de las dos primeras, un folletín literario bajo el título Madre mía, episodio de la guerra civil, de la que es autor el citado Goicochea, y que lleva una breve introducción en euskera. Tras publicar su número 78, correspondiente al 19 de julio de ese mismo año 1873, hará circular, el día 23, una hoja impresa en la que anuncia su “interrupción” hasta que cesen “las causas que le obligan a limitar su circulación casi al recinto de Bilbao”, al objeto de “combatir el desorden, defender las libertades vascongadas, abogar por la paz, condenar la tiranía y los desafueros, procedan de quien procedan”. Es el propio Argos –seudónimo de Goicoechea- en las páginas 53-61 de su obra Unos y otros: recuerdos de nuestras discordias intestinas (1899), quien dé cuenta de las dificultades de circulación de El Correo vascongado fuera de la propia ciudad de Bilbao, ante el acoso de las fuerzas carlistas, y de las “amenazas” que estuvo recibiendo de las autoridades republicanas de la provincia para desistir de seguir publicando el diario, especialmente a partir del artículo de reivindicación dinástica borbónica publicado el 18 de mayo. Por su parte, Antonio Trueba, abandonará Bilbao en agosto de 1873, después de que fuera destituido por el gobernador civil ese mismo año de su cargo de archivero y cronista del “Señorío” por el que había sido nombrado, en 1862, por las Juntas Generales de Vizcaya, tras ser denunciado de carlista, acusación que rechazó. El Correo vascongado reaparecería posteriormente, para seguir publicándose hasta 1879, y desde el tres de junio de 1880 y hasta 1890, en su “sustitución” fue editado el también diario político bilbaíno La Unión vasco-navarra, con un denominado carácter “fuerista intransigente”. En 1891, Goicoechea fundará y empezará a dirigir el diario El Nervión. Da cuenta de este título el catálogo de las publicaciones periódicas vascas, de Ruiz de Gauna (1991) y Saiz de Valdivieso (2000), entre otros.