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La Tralla del carreter (Barcelona)

Revistas satíricas y humorísticas || Periódicos
“Setmanari satirich” es el primer subtítulo adoptado por esta publicación adscrita al nacionalismo autonomista catalán “radicalmente demócrata”, que, desde el 25 de diciembre de 1903 hasta el 24 de junio de 1904, publica hasta 27 entregas en gran formato, de cuatro páginas cada una, generalmente (algunas extraordinarias serán de seis u ocho páginas), compuestas a cuatro columnas, e ilustrado con caricaturas, viñetas y chistes gráficos. Está escrito en su totalidad en catalán, aunque el pie de algún chiste aparezca en castellano. Indica también en su cabecera que “mudará la frisel-la cada semana”, y su impresor utilizará en algunos números distintas tintas de color (rojo y azul) para su estampación. Este semanario satírico y humorístico barcelonés es obra de una escisión disidente procedente de la redacción del también semanario La Tralla, que había comenzado a publicarse el uno de octubre de ese mismo año, con el mismo diseño y subtítulo, pero con los lemas en su cabecera un poco modificados, publicándose ambos al mismo tiempo, pero anticipándose La Tralla del carreter un día antes en su salida (divendres = viernes) que La Tralla (dissaptes = sábados), y coincidiendo la estampación de sus primeras entregas en la misma imprenta de Fidel Giró, aunque a partir de su número 16 La Tralla lo hará en otras, como en la de La Renaixensa. La Tralla del carreter modificará el subtítulo a partir de su cuarta entrega, del 15 de enero de 1905, indicando a partir de entonces que es un “setmanari catalanista democratich”, aunque esta denominación ya venía apareciendo desde su primer número en la información administrativa de su cuarta plana, en la que, junto a los precios de suscripción, expresa su programa: en lo político, las Bases de Manresa, exceptuando la base transitoria; en lo religioso, tolerancia de todas las religiones, y, en social, que ricos y pobres, amos y trabajadores resuelvan sus diferencias inspirándose siempre en los lemas: orden, justicia y amor. Además, anuncia una suscripción combinada con la Biblioteca Nova Catalunya. Los textos que publica están escritos tanto en prosa como en verso y en su mayor parte van firmados con seudónimo. Llega a tener varias secciones fijas, como Xerrameca (Palabrería), que firma Carreter Xerraire; Ball de bastons (Baile de bastones), Fuetadas, Qüestions políticas o Qüestions obreras, algunas de ellas coincidentes con las de La Tralla. Entre sus firmas aparecen las de Ramón Campmany, Ferrán Castellá, Pere R. Vila, Ángel de Pla y Montaya, Jaume Barrelle y Ogués o Joseph Roselló, así como los seudónimos El Carreter Xisclaire, El Carreter de Trabuch, Xurriacas, Fuet Sallentí, Punta, K. Mió, o las iniciales Q.K. Los autores de sus ilustraciones humorísticas serán principalmente Fuet (autor también de los grabados de su cabecera), Font, Kim, Pep o J. Ros B. Cuando se despida, el 24 de junio de 1904, indicará en una nota a sus lectores que será reemplazado por otro periódico de igual ideología catalanista, con el título L’Esquerrá, que saldría cada domingo, desde el tres de julio, y del que se conocen tres entregas, entre ese día y el día 17, con el subtítulo “setmanari autonomista”, impreso también por Fidel Giró. Por su parte, La Tralla siguió publicándose hasta 1933, sufriendo denuncias y suspensiones, y a veces sustituido su título por La Nova tralla (1907) y Metralla (1907 y 1909). Referencias bibliográficas sobre este título se encuentran en el primer volumen del catálogo de Juan Givanel Mas (1931) y, también, en el primer volumen de la obra de Juan Torrent y Rafael Tasis (1966).