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La Gaceta industrial (Madrid)

Gaceta industrial, económica y científica || Título de la portada de tomo Gaceta industrial, económica y científca, consagrada al fomento de la industria nacional || Gaceta industrial económica y científica consagrada al fomento de la industria nacional y Revista de electricidad
Ciencia eléctrica || Gaceta industrial y ciencia eléctrica
Industria
El siete de enero de 1865 comienza a publicarse esta revista, de larga vida, enmarcada en un afán divulgador del progreso técnico y la modernización industrial, como elementos clave del avance de las sociedades avanzadas, tal como señala David Petrel (2009) en el trabajo que la analiza. Fundada por José Alcover y Sallent (1832-1894), fue propiedad y estuvo dirigida durante treinta años por este ingeniero industrial catalán, afincado en Madrid y vinculado al Real Instituto Industrial y al Conservatorio de Artes y Oficios. La Gaceta industrial, con el subtítulo “económica y científica”, fue “consagrada al fomento de la industria nacional” –tal como aparece indicado en su cabecera – y “dedicada a la descripción de máquinas y procedimientos, e ilustrada con numerosos grabados de máquinas y aparatos”, en general, series de dibujos en línea de carácter descriptivo de máquinas nuevas de toda clase. En un formato en folio, empezó apareciendo cada sábado durante su primer año; después, como decenal, lo hizo los días 10, 20 y 30 de cada mes; a partir de 1871, de nuevo como semanario, salía cada jueves, y, por último lo hará como quincenario, apareciendo los días 10 y 25 de cada mes. Compuesta a dos columnas, a partir del último año citado lo será a tres. Estampada en papel de calidad, primero lo fue en la imprenta de C. Moliner y Compañía, y, después en la de Manuel Tello, que se hará cargo también de la administración. Sus entregas empezaron siendo de ocho páginas, que después duplicó cuando se hizo decenal, siendo ampliadas posteriormente. Su foliación es continuada cada año, formando tomos anuales, y al final de cada uno de ellos inserta un índice, que al principio fue una recopilación de los sumarios de cada entrega, y, posteriormente, lo será alfabético por materias. En la colección de la Biblioteca Nacional de España falta completo el año 1868. Tendrá secciones doctrinal, industrial, científica y bibliográfica, así como un Boletín tecnológico, una de Parte oficial, y las de Noticias generales o diversas, Variedades y Correspondencia. Inserta artículos relativos a las principales cuestiones técnicas de la industria manufacturera, pero también de la agricultura, los cultivos, la minería, el ferrocarril, la electricidad, y sobre todo a las patentes e invenciones. Así mismo, dedica espacio a los mercados industriales y a las novedades mecánicas, y promocionará y defenderá la actividad industrial. Incluirá anuncios comerciales. Inserta colaboraciones de innumerables inventores, técnicos e industriales, tanto españoles como extranjeros, que difundieron las mejoras industriales, describieron las nuevas máquinas, anunciaron servicios de intermediación tecnológica, informaron de la implementación técnica en industrias, o aportaron crónicas sobre exposiciones tecnológicas nacionales e internacionales. Los ingenieros, técnicos e inventores españoles que colaboran en sus páginas encumbrarán en sus escritos a inventores como James Watt, George Stephenson, Thomas Alva Edison o Alexander Graham Bell. También en sus páginas se dieron a conocer en España los estudios del químico Luis Pasteur. (Pretel: 2009). Señala también Petrel que la revista de Alcover estuvo enmarcada en la implantación durante la segunda mitad del siglo XIX de un programa de modernización económica, a través de una retórica positivista del desarrollo tecnológico e industrial, destacando en ella su contenido eminentemente práctico, facilitando las concesiones, además de las patentes de invención, de las marcas y modelos industriales en España y, en ocasiones en el extranjero, quedando la revista estrechamente vinculada al sistema de propiedad industrial. Para ello, Alcover, como prolífico inventor y solicitante de patentes, también dirigió el Centro General de la Industria, con sucursal en Barcelona, dedicado, como representante único en España de varias casas, a proporcionar toda clase de máquinas y material para la industria (motores, bombas, prensas o molinos, entre otros artefactos), a la instalación completa de fábricas y talleres de todas clases, a consultas industriales, o a la exposición permanente de máquinas y aparatos industriales. También publicó monografías industriales en una colección titulada Biblioteca de la Gaceta Industrial. La colección de este título culmina con la entrega del 25 de diciembre de 1890, correspondiente al XXVI año de su edición. Desde enero de ese año editaba también un suplemento con el título: Revista de electricidad. En 1891, se fusionará con la revista quincenal Ciencia eléctrica, que había estado publicándose el año anterior, dirigida por José Casas Barbosa (1846-1896), formando un nuevo título: Gaceta industrial y ciencia eléctrica. El diez de julio de ese año 1891, hubo una nueva modificación, apareciendo en su lugar la revista decenal Naturaleza, ciencia e industria, que con este título estará publicándose hasta 1893.También se conocen ediciones de 1875, 1876 y 1880 del Almanaque de la Gaceta industrial. Además del trabajo de David Pretel, véase para este título y otras publicaciones de la misma naturaleza el elaborado por José Antonio Moreno Villanueva (2012). ---------------------- Los ejemplares de 1866, 1867, 1875 y 1876 carecen de portada y no se pueden diferenciar, por lo que se han agrupado todos los números de cada año en un único PDF. Faltan los de 1868.