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Los Toreros en ... (Vizcaya)

Toros
Publicación que da fe de la enorme popularidad de la que gozaban los toros, la llamada fiesta nacional, en la segunda década del siglo XX. Se trata de la época que algunos tratadistas han calificado como la Edad de Oro del toreo. La BNE cuenta con dos números de este anuario estadístico, el primero y el segundo, pero no parece que se editaran mucho más porque fueron realizados mientras su autor, Ventura Bagüés, Don Ventura, trabajaba en Bilbao en el periódico El Nervión y antes de marchar a Barcelona para integrar la plantilla de El Día Gráfico en 1920. En cada uno de los números, correspondientes a los años 1916 y 1917, se da cuenta del número de corridas llevadas a cabo en cada plaza española y las que han toreado cada uno de los toreros y novilleros en activo. La publicación no habla propiamente de los animales, dado que el autor publicó otro anuario tratando de las reses, así como de los ganaderos. Además de dar cuenta de las corridas realizadas por cada torero, la publicación da una pincelada de las características generales del matador. He aquí por ejemplo la descripción del torero identificado como Tello: ‘Torero torpón, valiente, a veces arrimándose porque a ello lo obliga la torpeza de sus piernas, pone buena voluntad, y este año ha logrado hacer una campaña aceptable en Andalucía, de cuya región solamente salió para torear una tarde en Madrid’. El anuario añade que este matador toreó 16 corridas en 1916, seis más que el año pasado. Los matadores o espadas, como los denomina la publicación, van citados por orden de antigüedad. Así, el primero de 1916 es uno llamado Saleri, el diestro más antiguo, a quien se considera ya retirado. Si aparece en la lista es porque actuó ese año una vez en la plaza de Lisboa, aunque sin matar toros como es tradicional en Portugal. Es curiosa la apostilla que el autor pone al final de la publicación: ‘He podido equivocarme y seguramente habrá algún error en las precedentes relaciones, pero no olvidéis que, diestros y apoderados, tienen una fantasía meridional para hacer estadísticas, confeccionándolas en forma tan arbitraria que hacen subir las cifras como la espuma’. En la cubierta del número correspondiente a 1917 aparecen las fotos de los toreros Joselito y Belmonte, los que más corridas torearon ese año, y también la de Florentino Ballesteros, que murió corneado por un toro en abril en la plaza de Madrid. Ventura Bagüés, Don Ventura, después de trabajar en Bilbao y Barcelona se trasladó a Madrid, donde dirigió la revista Sol y Sombra y colaboró en numerosas publicaciones taurinas. Este cronista está considerado un maestro en esta materia. Es autor de varios libros como ‘Efemérides Taurinas’, el primero de ellos, publicado en 1928; ‘Historia de los matadores de toros’ o ‘Domingo Ortega, el torero de la armonía’, dedicado a uno de sus diestros favoritos. Sobre Don Ventura puede consultarse en la página web Taurología.com la semblanza que le dedicó Antonio Fernández Casado, presidente de la editorial La cátedra taurina, con el título: ‘Don Ventura, un investigador y escritor de talla’. [Descripción publicada el 17/08/2022]