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Armas y letras (Valencia)

Guerra civil || Cultura
Publicación del bando republicano durante la Guerra Civil cuya misión declarada era acabar con el analfabetismo entre los soldados del llamado ejército popular. Era el portavoz de las Milicias de la Cultura, es decir, los milicianos que en cada batallón o regimiento se encargaban de dar clases a los analfabetos para enseñarles a leer y a escribir. Comenzó a editarse en agosto de 1937, cuando ya había transcurrido un año de guerra y todo parecía indicar que iba a ser larga porque no se vislumbraba todavía un vencedor. El lugar de publicación era Valencia, que fue capital cultural de la República en los meses finales de 1936 y casi todo el año 1937. Ante el asedio de Madrid por el bando nacional, el Gobierno republicano se trasladó en noviembre de 1936 a Valencia y con él se trasladaron una buena parte de intelectuales, lo que hizo que Valencia fuera llamada durante ese periodo ‘la ciudad de los sabios’. En julio de 1937 tuvo lugar en Valencia el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, que reunió a intelectuales de diferentes países. Las Milicias de la Cultura fueron creadas por el Ministerio de Instrucción Pública y estaban formadas mayoritariamente por maestros. Las aulas pasaron a ser las trincheras y su misión, las campañas contra el analfabetismo y la ignorancia. Hasta 500 milicianos tenían como arma los libros. Armas y Letras comenzó a publicarse mensualmente, pero los números 4 y 5 se editaron conjuntamente en un solo volumen en noviembre y diciembre. En el número de octubre, página 2, puede verse un gráfico estadístico con las actividades de las Milicias de la Cultura correspondientes al mes de agosto en distintas ciudades y regiones. Se pueden leer las clases dadas, tanto individuales como colectivas, el número de analfabetos, los que aprendieron a leer y a escribir, las bibliotecas creadas, las conferencias impartidas, etc. Curiosamente, entre las otras actividades realizadas se incluyen las charlas dadas al enemigo desde altavoces. La batalla cultural también se extendía a proyección de películas en el frente, audición de discos de gramófono y representaciones teatrales. Entre estas últimas había un grupo de guiñol, lo que se conocía como títeres de cachiporra. Precisamente, en el último número de Armas y Letras de 1937 destaca la reproducción en las tres páginas finales del ‘Retablillo de Don Cristóbal’, farsa para guiñol creada por Federico Garcia Lorca, quien había muerto asesinado el año anterior. A la colección digitalizada inicial de octubre-diciembre de 1937 se agregan, el 16/11/2022, los números 1 y 2 de 1937, y los números 5 y 6 de 1938. [Descripción modificada el 16/11/2022]