« Volver

Memoria / Biblioteca pública municipal de Chamartín de la Rosa (Madrid)

Archivos, bibliotecas y museos || Anuarios e informes
Esta Memoria comprende tres años, de 1933 a 1935, es decir desde que se fundó esta biblioteca hasta el año previo a la guerra civil, cuando se interrumpió su publicación. La biblioteca, situada en el barrio de Tetuán de las Victorias, en lo que hoy es la junta de distrito, estuvo en un local provisional hasta el verano de 1935 en que ocupó su sede, una vez terminadas las obras del entonces Ayuntamiento de Chamartín de la Rosa. Con una capacidad para 70 lectores, en la publicación se pueden ver un par de ilustraciones donde se aprecia cómo el público, tanto adultos como jóvenes, llenaba las salas. Acudían del municipio de Chamartín, entonces separado de Madrid, y también de la barriada madrileña de Cuatro Caminos. En la Memoria pueden consultarse cuadros estadísticos con la asistencia, en los tres años citados, de menores y mayores de 14 años, así como de hombres y mujeres. Lo destacable de estas estadísticas es que la proporción de niñas que iba a la biblioteca era bastante superior a la de mayores de 14 años, lo que indica que se estaba avanzando, aunque despacio, en la igualdad de acceso a la cultura de chicos y chicas. Otras estadísticas muestran las materias que eran más demandadas por los usuarios, siendo la literatura la que sobresale por amplio margen respecto a las otras. En relación al Servicio de Préstamo, la Memoria señala que la biblioteca, entre otros beneficios, había solucionado el problema de los libros de texto a muchas familias modestas. Hasta finales de 1935, se habían concedido 120 carnés de préstamo de escolares y 122 de adultos. Cada libro prestado, por un periodo de 15 días, iba acompañado de una hojita en la que se recomendaba al lector abrir el ejemplar con las manos limpias y forrarlo con papel para su mejor conservación. A 31 de diciembre de 1935, la biblioteca contaba con 2.798 volúmenes y 21 folletos. El presupuesto para compra era muy limitado, por lo que la mayoría de sus fondos procedía de donaciones. El mayor donante era la Junta de Intercambio y Adquisición de Libros para las Bibliotecas Públicas, un organismo gubernamental, seguida de otras instituciones como la Biblioteca Nacional, aunque figuraban muchos donantes particulares. El decreto de 13 de junio de 1933 ordenaba que las bibliotecas públicas fueran una ‘institución neutral y abierta para todos’. En la Memoria, la dirección de la Biblioteca Municipal de Chamartín de la Rosa se ufana de su amplitud de criterio a la hora de adquirir libros, señalando que en su catálogo se podía encontrar junto al ‘Libro de su vida’, de Santa Teresa de Jesús, la obra ‘Mi vida’, de Trotsky. [Descripción publicada el 06/07/2020]