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El Cometa (Las Palmas)

Periódicos
De este efímero periódico lo más llamativo es su título y las razones de llamarse así. Sencillamente tiene que ver con el paso del cometa Halley cerca de la Tierra en 1910, fenómeno astronómico que causó gran expectación en todo el mundo, incluso situaciones de histeria colectiva en algunos casos por las consecuencias que pudiera tener para la vida en el planeta. Una expedición científica viajo a Canarias desde París en la primavera de 1910 para presenciar mejor los efectos del paso del cometa, por lo que las islas afortunadas tuvieron un papel protagonista en el evento. En general, según la prensa de la época, el fenómeno fue vivido como una fiesta en Las Palmas, motivo por el que quizá los fundadores del periódico decidieron bautizarle con ese título. La Biblioteca Nacional de España solo posee un número de la publicación, el 66 correspondiente al 28 de septiembre de 1911. Dado que como señala su subtítulo se trataba de un semanario puede deducirse que su primer número saldría coincidiendo con la fiebre sensacionalista que despertó el paso del cometa, o poco después. Era Las Palmas entonces una ciudad con más de 60.000 habitantes y un gran puerto, el de La Luz, con una gran prosperidad debido a la exportación de productos hortofrutícolas. Había un gran número de periódicos de todas las tendencias y la competencia era grande por hacerse un hueco entre la opinión pública, motivo por el que este periódico no debió tener una vida larga, sobre todo porque con el tiempo la expectación había pasado y su título dejaba de tener sentido. De la competencia en la prensa hay testimonio en algún artículo de El Cometa donde se arremete contra los colegas de otros periódicos. Se trataba de una publicación centrada en los temas locales de la ciudad y de la isla que se declaraba independiente. Todo lo más que se puede decir es que no era un periódico afín al alcalde de Las Palmas, a juzgar por la crítica que de él se hace en una columna de la portada. Tampoco parece muy proclive a quien era el hombre todopoderoso en la isla, Fernando León y Castillo, diplomático y ministro con el Partido Liberal. Aunque de la lectura de un solo número no se puede deducir un ideario muy definido. Predominaba la opinión sobre la información y, como era corriente en los periódicos de provincia de la época, la última página de las cuatro de que constaba el periódico estaba dedicada a la publicidad, con un buen número de anuncios que ayudarían a costear los gastos de edición e impresión. [Descripción publicada el 7/07/2023]