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Gaceta del practicante (Madrid)

Medicina
Revista mensual de estos profesionales sanitarios que tuvo la mala fortuna de nacer en un mal momento, justo cuando se iniciaba la Guerra Civil que iba a poner en breve punto y final a muchas publicaciones profesionales de todos los sectores que se distribuían por todo el territorio nacional y que, lógicamente, ya no podían hacerlo al quedar dividida España en dos mitades y al ir faltando el papel y otras materias primas básicas. Editada por la Federación Nacional de Colegios Oficiales de Practicantes, la revista era una aspiración largamente deseada, dado que había publicaciones de estos profesionales en provincias, pero no había ninguna de alcance nacional que hablara y defendiera los intereses de los practicantes de toda España. Según su declaración de principios, se proponía ‘perfeccionar profesional y culturalmente a los nuestros y conquistar la estimación de los extraños’. En su primer número, la revista dirige una salutación a los otros profesionales sanitarios: médicos, farmacéuticos, veterinarios, odontólogos, matronas y otras profesiones, así como a todas las autoridades sanitarias del Estado, a toda la prensa tanto profesional como política y más concretamente al diario El Liberal, de Madrid, por haber acogido en sus páginas las reivindicaciones de los practicantes. Editada a dos columnas y con una tipografía vanguardista, la publicación lógicamente insertaba noticias y artículos de opinión, leyes y normas, resoluciones ministeriales y otros asuntos de interés para los practicantes y sanitarios en general. Contaba también con publicidad de productos médicos y de higiene. Apenas contaba con ilustraciones pero incluye en su primer número un retrato del doctor Gregorio Marañón y reproduce la carta que éste envío a su director felicitando a los practicantes y mostrándoles su simpatía y admiración por su trabajo. En esta carta figuran estas palabras de Marañón que resultan de especial valor por estar escritas días antes del inicio de la guerra: ‘En estos momentos en que España necesita tanto de cada uno de sus hijos, en que todos debemos cumplir con rigor de religión nuestros deberes, todos los que nos preocupamos de la salud de nuestros semejantes debemos estar unidos en el entusiasmo y en la severidad para cumplir nuestra misión. Ante el dolor, que todo lo iguala, no hay clases, ni política, ni banderías. Seamos nosotros todos el ejemplo de unión y de respeto al bien común que los otros tengan que imitar’. Además de enviarse gratis a las autoridades sanitarias y académicas, colegios médicos y colegios de otras profesiones afines, la revista también era recibida por 9.000 practicantes de Medicina y Cirugía de toda España. ‘No existe ningún pueblo de España donde no llegue la Gaceta del Practicante’ se ufanaba en proclamar, aunque esto fuera la expresión de un deseo más que de una realidad, como la guerra lamentablemente puso en evidencia. [Descripción publicada el 21/04/2020]