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El Esquife (Habana)

Periódicos anteriores a 1850
Este periódico nació en septiembre de 1813, al final del reinado de José Bonaparte y la invasión francesa de España. Como otras muchas publicaciones de la isla de Cuba, fue producto de la libertad de imprenta decretada en 1810 por las Cortes reunidas en Cádiz y del fuerte movimiento patriótico que suscitó la ocupación de España por Napoleón, aunque no faltaban ya entonces criollos independentistas. El esquife es una embarcación pequeña que suele llevar un barco para llegar a tierra o realizar otros servicios. El periódico tenía ese título, pero en su cabecera se puede ver el dibujo de una embarcación con velas que parece algo más grande que un esquife, por lo que posiblemente en Cuba tenía un significado más amplio. La publicación constaba normalmente de 4 páginas, aunque hay números de ocho y hasta de 12, y tenía una periodicidad irregular. Su contenido refleja una ideario liberal extremo pero con una vena satírica. Antes de la información propiamente dicha llevaba en su primera página el siguiente pareado: ‘Más corrigen las críticas festivas que las serias y amargas invectivas’. Como patrón de El Esquife figuraba un personaje de nombre sonoro y expresivo, Liberato Antiservilio, lo que revela el tono satírico de la publicación, que combatía a los considerados serviles, es decir, a aquellos que querían una vuelta al antiguo régimen. En la difusión de su ideario el periódico usa reiteradamente la metáfora de la navegación. El anticlericalismo es uno de los rasgos más prominentes de la publicación. Sus ataques contra la Iglesia, la jerarquía eclesiástica y los frailes, pueden rastrearse por casi todos los números que se editaron. En una de sus embestidas, que no solían estar exentas de sorna, puede leerse: ‘Que no es lo mismo sudar pidiendo limosna que trabajando para comer’. El último número que posee la Biblioteca Nacional de El Esquife es el 69, correspondiente al 24 de mayo de 1814. Puede que se publicaran algunos más, pero en todo caso no es previsible que la publicación fuera mucho más allá porque el día 4 de ese mismo mes Fernando VII, de vuelta ya en España tras su cautiverio en Francia, decretó la supresión de la Constitución de Cádiz y restableció la monarquía absoluta. Seguramente la abolición de las libertades tardaría algo en llegar hasta Cuba y la América hispana en general, pero las consecuencias fueron las mismas que en España: la vuelta del absolutismo y la supresión de la libertad de prensa. [Descripción publicada el 15/02/2023]