« Itzuli

Hispanidad (Madrid)

Revistas de información general || Cultura
Su subtítulo indica “revista quincenal hispano-americana de ciencias, artes, literatura, política, historia y economía”, y su primer número aparece el 12 de octubre de 1935, fecha esta en la que está datada la primera celebración -en Madrid- del denominado Día de la Hispanidad y en la que Ramiro de Maeztu (1875-1936) pronunciará un discurso en la Real Academia en defensa del concepto que había acuñado. Se trata de una publicación enmarcada en el tradicionalismo católico español o de extrema derecha, hermana menor de la también revista Acción española (1931-1937), a la que el propio Maeztu había intentado darle este mismo título –Hispanidad- y en la que convergieron los hombres más preparados intelectualmente hablando del partido Acción Popular. En su artículo de presentación bajo el epígrafe Nuestro lema, Hispanidad tacha de viejos, anticuados y ”mandados retirar” a los sistemas liberales y demócratas, a la vez que invoca a Santiago y a la España de gloria, santidad e imperial, y en tal sentido muestra su exaltación por las “excelencias del espíritu de nuestra raza”, a la vez que sus artífices dicen mostrarse “listos para empeñarse en esta nueva cruzada del idealismo, base de la reconstrucción del imperio hispánico en el mundo”. Sus editores se proclaman católicos, “y por católicos, contrarrevolucionarios”, expresando que su misión es elaborar y propagar los fundamentos doctrinales de un “Estado nuevo”, “otra España” en la que “se coordine el sentido histórico de la jerarquía”. Una jerarquía “aristocrática”, pues dicen tener “la elegancia y la discreción, para oponerlas a las gregarias avalanchas de la democracia”. Se añade en su artículo de salutación que su “labor será, al margen de todo partido político, pura y estrictamente cultural”, como fin de “llegar a la Contrarrevolución”, es decir, haciendo el mismo “rodeo” –dicen- que “va de la logia y la Institución Libre a la tribuna y a la calle, [por el que] llegó el enemigo a la Revolución”. En la revista se formulará un doctrinarismo cultural tradicionalista, basamento del fundamentado por el falangismo en la posterior Dictadura, régimen militar que adoptará incluso el escudo imperial que la revista estampa en la contracubierta de las nueve entregas (de 36 páginas cada una) que integran la colección de la Biblioteca Nacional de España, correspondiendo la última a marzo de 1936. En la cubierta va estampada la cruz de Santiago (en tinta roja) y un águila. Se autoproclama “revista de exaltación de España”, “la que evoca sus recuerdos, sus tiempos, sus glorias”, en la que escriben “los mejores escritores” y la que publica “las mejores fotografías”. En su primer número, Maeztu ya escribe un artículo titulado “El día de la Hispanidad”, al que le siguen el de A.C. Esteso (Santuarios de la Raza), Juan Vázquez Mella (Gibraltar: la gran vergüenza española), Alfredo Colonge (Covadonga) o el del padre agustino Félix García (Lope a lo divino). En otros números escribirán José María Pemán (Elegía a la Tradición de España), Rafael Burgos (España en Trento e Hispanidad es misión), Casimiro Cienfuegos (Roja y Gualda), Federico de Iranzo (Cualidades del alma española), el jesuita José Rubinos, el presbítero Eliseo Gallo, Luis Gestoso, Casimiro Cienfuegos, Xavier Cabello Lapiedra, Lope Mateo, Ángel Avilés, Fernando Iglesias Figueroa, Carlos Pereira, Eliseo Gallo, Jal Mitjavila, Alonso Ferrer de Plegamans, Blanca de los Ríos, Alberto Risco, Miguel Martínez del Cerro, el Conde de las Navas. Además de artículos inserta composiciones poéticas exaltando el nombre de España, algunas de clásicos castellanos. Tiene una sección de Actualidad hispanoamericana, en la que da cuenta del Congreso Internacional de Americanistas que se celebra en Sevilla, precisamente el 12 de octubre de 1935. Otras secciones son las de Bibliografía, Rutas de España, Figuras de la Raza (Isabel la Católica o La Reina Loca) o Bromas y veras. Inserta algunos fotograbados y no muchas fotografías, así como algunos anuncios comerciales.