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Transporte en guerra (Madrid)

Guerra civil
Periódico del bando republicano cuyo subtítulo era Órgano del Servicio de Tren del Ejército y que comenzó a publicarse en Madrid en abril de 1937, cuando hacía ya casi un año que la Guerra Civil había comenzado. Su finalidad era resaltar la importancia que la logística y la movilidad tenían para todas las unidades militares que componían el ejército de la República. La Biblioteca Nacional de España tiene sólo tres números de esta publicación. Cuenta con el primer número y otros dos de febrero y marzo de 1938. Debió comenzar con periodicidad quincenal para pasar luego a ser mensual o publicarse con carácter irregular. Como se comprueba por estos números en posesión de la BNE el periódico fue ganando en paginación y en vistosidad. Los ejemplares de 1938 incorporan unas cubiertas con ilustraciones que semejan a la de los carteles de guerra. En el primer número, el editorial informa de que el periódico puede salir a la luz gracias al esfuerzo económico de los oficiales y comisarios del Cuerpo de Tren y Transportes y pide a los miembros de este servicio en cada compañía y batallón que se suscriba al mismo con una aportación mensual para hacer una labor de propaganda y cultura. En esta misma portada hay una colaboración del comandante Briones, jefe del Servicio de Tren del Ejército de Centro, que aparece en una fotografía acompañado de su ayudante. Se puede leer en páginas interiores informaciones como la preparación de los Batallones del Transporte: ‘En los momentos actuales y difíciles, por ser éstos en los que se trabaja para la rápida formación de los Batallones del Transporte -siendo éste quizá la base fundamental de la guerra, pues comprobado está que el Ejército que más movilidad tenga tiene más probabilidades de ganar la misma—, es cuando se ve la enorme importancia que tiene este servicio y cuando se vislumbra la verdadera eficacia de su resultado una vez que su constitución esté terminada’. El Servicio de Tren del Ejército no integraba solo al ferrocarril, sino que formaban también parte el parque automovilístico y lo que se conocía como Hipomóvil, que eran los carruajes tirados por caballos. Aunque centrado en la información referente a la guerra, el contenido de la publicación prestó mucha atención a la formación de los conductores, sobre todo los de automóviles. En sus páginas se pueden leer reportajes dedicados a la técnica y mecánica de los vehículos, así como consejos para una buena conducción. En la última página del número de marzo de 1938 se puede ver una espectacular ilustración de un automóvil volcado en la carretera con su conductor tendido en el suelo. Un texto que acompaña a la imagen dice lo siguiente: ‘Los soldados del Transporte, que principalmente somos los que manejamos este arma útil y carísima, estamos obligados a sentir tan intensamente nuestra responsabilidad que ésta haga posible la total desaparición de estos trágicos accidentes debidos a la imprudencia. La guerra nos lo exige’. [Descripción publicada el 16/8/2022]