« Volver

Cuaderno de bitácora (Madrid)

Archivos, bibliotecas y museos
Esta revista digital de la Biblioteca Nacional de España comenzó su andadura el 25 de marzo de 2020, diez días después de que la BNE tuviera que cerrar sus puertas a causa de la crisis del coronavirus. Su finalidad era que los trabajadores siguieran en comunicación sin que se perdiera el pulso de la institución e informar de las tareas que los diferentes departamentos y servicios seguían desarrollando en medio de circunstancias tan difíciles. Se editaron un total de 12 números con una periodicidad irregular aunque no solía pasar una semana entre uno y otro, salvo en las dos últimas entregas en que la diferencia de días fue mayor. El número de páginas fue incrementándose paulatinamente, desde las 4 del primer número a las 34 del penúltimo, aunque la media estuvo en 20 páginas. En todas las entregas se incluyeron ilustraciones. Fotografías, grabados, gráficos e iconos que acompañaban a la información e hicieron más amena la lectura. El último número fue el correspondiente al 11 de junio en que se anunció la reapertura al público de las instalaciones. El nacimiento de esta publicación electrónica respondió a un hecho excepcional en la dilatada historia de la Biblioteca Nacional, un cierre forzoso que sirvió para afianzar la ruta que la institución venía marcándose desde hacía años: la apertura de su ingente documentación al mundo digital, poner la cultura española al alcance de todo el mundo. Con una carta de la directora, Ana Santos Aramburo, se abrió el primer número de la revista. En ella informaba que los servicios esenciales de la Biblioteca seguían funcionando y agradecía especialmente la labor del Área de Seguridad y Mantenimiento que, junto a las empresas, garantizaban la integridad de las instalaciones y colecciones. Desde sus domicilios los trabajadores continuaban las tareas respectivas de cada departamento, mientras que el equipo directivo coordinaba las labores mediante videoconferencias. El segundo número estuvo dedicado casi íntegramente a dar cuenta de la intensa actividad en Redes Sociales de la BNE, con iniciativas como ComparteBNE, plataforma cooperativa de recursos y colecciones que obtuvo una respuesta abrumadora. Se daban también estadísticas en la primera semana de cierre del uso de la Biblioteca Digital Hispánica, la Hemeroteca Digital, la web, las Redes y la recolección de la web temática sobre el coronavirus, estadísticas que reflejaban el creciente número de usuarios de todas estas herramientas. El siguiente número, el más triste de los editados, estuvo dedicado a la memoria de Javier Docampo, fallecido a causa del coronavirus. Trabajador serio, inteligente y sensible, Javier Docampo estuvo en los últimos años al frente del Departamento de Manuscritos, Incunables y Raros desarrollando una labor impecable en la organización del trabajo, la atención a los investigadores y la divulgación de los fondos al público en general. La BNE recibió numerosos mensajes de afecto y respeto por su persona, tanto de parte de la propia plantilla como de muchos investigadores y usuarios de los servicios bibliotecarios. A medida que pasaba el tiempo las diferentes Áreas y Servicios iban adaptándose al teletrabajo, que se iba convirtiendo en un nuevo modo de afrontar la actividad laboral en la Biblioteca. Las exposiciones programadas por la Dirección Cultural tuvieron que reprogramarse. En especial, hubo de retrasarse la dedicada a Delibes con motivo del centenario de su nacimiento, mientras que se potenciaban las exposiciones virtuales. En cada número cada departamento y servicio daba cuenta del trabajo que iba realizando. Así, en el número 6 el Departamento de Preservación y Conservación de Fondos dio a conocer una guía de buenas prácticas en el centro de trabajo para prevenir los contagios de Covid-19 con recomendaciones respecto al aislamiento y el acceso a los fondos. En el número 8, editado el 8 de mayo, se informó de la decisión tomada días atrás de que la BNE permitiría el uso comercial gratuito de sus imágenes. La noticia hizo que durante la primera semana de mayo se alcanzarán las mejores cifras en varias métricas de redes sociales desde que se inició el cierre de la Biblioteca. Supuso máximos anuales en cuanto a alcance, retuits y número de ‘me gusta’ en Twitter, y fue la publicación con más alcance en Instagram. El siguiente número recogió la orden del Ministerio de Sanidad para la reapertura de Bibliotecas y una relación de condiciones de prestación de los servicios a los usuarios preparada por la propia BNE. Entre estas condiciones figuraban la de reducción del aforo al 30% o la de que una misma obra podría ser consultada en días sucesivos por un mismo usuario, pero una vez devuelta definitivamente tendría que pasar una cuarentena de 14 días. El penúltimo número, de 1 junio, fue el más voluminoso con 34 páginas. Aparte del resumen de actividades de cada departamento y servicio, incluyó algunos de los posts publicados en el Blog de la BNE durante el tiempo transcurrido desde el cierre de las instalaciones. Entre los publicados figuró el esclarecedor artículo escrito por el jefe de sección de Archivo, Ignacio Panizo Santos, titulado ‘El cierre de la BNE en su contexto histórico y administrativo’, post que estaba dedicado a Javier Docampo. Cuaderno de Bitácora llegó a su último número el 11 de junio, cuando la directora de la BNE, con un tono esperanzador, anunciaba que después de 78 días la BNE volvía a abrir sus puertas para prestar un servicio presencial. Estas eran sus palabras: ‘Abrimos nuestras puertas, nuevamente, con ilusión y ganas de volver a reencontrarnos con nuestros lectores e investigadores, usuarios fieles que constituyen la razón de ser de los servicios presenciales que presta la BNE y que encuentran en las salas de consulta tanto los ejemplares que necesitan consultar para sus trabajos como la ayuda experta de los bibliotecarios que atienden las salas’. Un acto solemne con la presencia de los Reyes marcó la reapertura. Sus majestades presidieron la comisión permanente del Real Patronato de la BNE y visitaron la Sala de Lectura María Moliner. El último número de la revista incluyó una fotografía de los Reyes en esta Sala además de otras con el ministro de Cultura, miembros del Patronato y la directora de la BNE. Se incluyeron también los discursos pronunciados por la presidenta del Patronato, Soledad Puértolas, y por Ana Santos, quien entre otras cosas dijo: ‘Hoy, 309 años después de su fundación, de haber pasado por guerras, crisis económicas, incluso pandemias muy similares a la actual, la BNE sigue cumpliendo la misión que siempre la ha inspirado’. En resumen, la revista Cuaderno de Bitácora de la BNE fue el relato de una difícil travesía y el testimonio de que en la biblioteca seguimos trabajando para cumplir la misión encomendada, incluso en situaciones adversas como aquella. [Descripción publicada el 16/8/2022]